
Cuarenta años después de la tragedia de Armero, el país sigue sin estar plenamente preparado para enfrentar un desastre natural de gran magnitud.
Aunque Colombia ha avanzado en tecnología, monitoreo y organización institucional, el panorama financiero y político que describe el actual director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, revela un escenario preocupante: no hay recursos suficientes para responder a una emergencia comparable a la de 1985.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Carrillo destacó que el país cuenta hoy con un sistema de monitoreo volcánico robusto, coordinado por el Servicio Geológico Colombiano, y con un Sistema Nacional de Gestión del Riesgo consolidado.
PUBLICIDAD
Sin embargo, advirtió que esos avances técnicos no garantizan una respuesta efectiva ante una catástrofe. “No es que estemos plenamente listos, porque los fenómenos naturales, además, son impredecibles”, afirmó en la entrevista con Semana.
Uno de los mayores obstáculos sigue siendo el desorden territorial. El funcionario reconoció que la práctica de permitir asentamientos en zonas de riesgo continúa siendo común, y responsabilizó a los gobiernos locales de tomar decisiones basadas en intereses económicos.

“Quien define el ordenamiento territorial es la codicia”, señaló Carrillo, en alusión a la influencia de grupos políticos y empresariales en los concejos municipales.
A pesar de la existencia de oficinas de gestión del riesgo en municipios y departamentos, la falta de financiación limita su efectividad. El director de la Ungrd advirtió que los fondos creados para atender emergencias y prevenir desastres se encuentran desfinanciados y, en muchos casos, los recursos se destinan a otros propósitos. “El Fondo Nacional del Riesgo se ha desfinanciado en nuestro Gobierno. Considero que es profundamente equivocado”, reconoció.
PUBLICIDAD
Carrillo reveló que el año pasado la entidad perdió 2,6 billones de pesos que estaban destinados a la prevención y mitigación del riesgo. “Hoy ya no hay con qué”, aseguró, al advertir que para el próximo año no habrá presupuesto para ejecutar proyectos de reducción del riesgo. Según explicó, parte de los recursos que habían sido recuperados tras detectar giros irregulares fueron nuevamente retirados del fondo.

El panorama se agrava por la corrupción estructural que, según Carrillo, ha acompañado históricamente la gestión del riesgo en el país. Recordó casos emblemáticos como el desvío de recursos en La Mojana durante el gobierno de Álvaro Uribe, los manejos irregulares en la pandemia bajo Iván Duque y el escándalo de las Marionetas, que involucró al senador Mario Castaño y al Departamento para la Prosperidad Social.
PUBLICIDAD
“Por la Ungrd de Duque pasaron más de 18 billones de pesos”, subrayó, mencionando además los fondos para la reconstrucción de San Andrés y Providencia.
¿Qué ocurrió en Armero 1985?
La tragedia de Armero, ocurrida el 13 de noviembre de 1985 tras la erupción del Nevado del Ruiz, dejó más de 23 000 muertos y se convirtió en el peor desastre natural de la historia de Colombia.
La erupción, precedida por señales claras de actividad volcánica desde 1984, fundió parte del glaciar del Ruiz y generó gigantescos lahares —corrientes de lodo y escombros— que arrasaron con la ciudad de Armero y otras poblaciones vecinas.
Pese a las advertencias de geólogos nacionales e internacionales, los mapas de riesgo no fueron difundidos ampliamente y las autoridades minimizaron el peligro. Una tormenta esa noche interrumpió las comunicaciones y dificultó la evacuación.
PUBLICIDAD
El caso de Omayra Sánchez, una adolescente que agonizó atrapada en el lodo durante tres días, fue fotografiado por Frank Fournier y conmovió al mundo, convirtiéndose en símbolo de la tragedia y de la negligencia estatal.
La ayuda internacional llegó tarde, y las labores de rescate se vieron obstaculizadas por la destrucción de carreteras y puentes. Los sobrevivientes enfrentaron traumas físicos y psicológicos, epidemias y saqueos.

Armero, tercera ciudad del Tolima y centro agrícola del país, estaba construida sobre un antiguo abanico aluvial ya afectado por lahares en 1595 y 1845. La ubicación vulnerable, la falta de preparación y la desatención de las advertencias científicas fueron determinantes en la magnitud del desastre.
PUBLICIDAD
Los daños materiales ascendieron a unos 7.000 millones de dólares, equivalentes a una quinta parte del PIB colombiano de la época.
La tragedia impulsó la creación de la Dirección Nacional para la Prevención y Atención de Desastres y motivó cambios en la gestión del riesgo.
Sin embargo, cuatro décadas después, el Nevado del Ruiz sigue representando una amenaza para más de medio millón de personas, recordando que Armero no fue solo una catástrofe natural, sino también una falla humana e institucional.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Camiones con ayuda humanitaria sufren ataque armado en Antioquia durante trayecto hacia Chocó
Cuatro disparos impactaron un furgón con ayuda humanitaria en el municipio de Ciudad Bolívar, sin causar víctimas; la Policía acompañó a los viajeros y reforzó la seguridad en el trayecto

Juan Guillermo Cuadrado se unió con otros dos futbolistas de la selección Colombia para conseguir ayudas para los damnificados por el sismo
El departamento del Chocó será el más favorecido por las ayudas gestionadas por los jugadores, luego de que 10.971 resultaran damnificadas

Gobierno anunció plan de reconstrucción y reactivación para comerciantes y microempresarios afectados por terremoto en Pereira
La estrategia, anunciada por el Ministerio de Comercio, promete alivios e instrumentos de apoyo y será presentada por el presidente en los próximos días, según anunció el ministro Mauricio Gómez Amín

Coleccionó ítems de Coca Cola por 29 años y los perdió todos en el temblor de 7,4 en la ciudad de Pereira
Además de los daños sufridos en su vivienda, la mujer mostró que numerosos objetos que tenía en exhibición se perdieron de forma definitiva

Denuncian confrontaciones entre voluntarios y autoridades por uso de maquinaria pesada durante rescates en Pereira tras terremoto de 7,4
En las inmediaciones del hotel Dibeni, voluntarios denunciaron que no se les permite continuar con el rescate de personas que, según su testimonio, aún podrían encontrarse con vida, mientras se da prioridad al uso de maquinaria pesada


