Banco de la República advierte que la reforma laboral recortaría alrededor de 450.000 empleos en los próximos cuatro años

El Emisor aseguró que con el proyecto de ley, tal como está, habría incrementos del costo laboral promedio asociados tanto al componente salarial como al de las indemnizaciones en casos de despidos injustificados

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El empleo formal se vería afectado con la reforma laboral del gobierno de Gustavo Petro. Reuters
El empleo formal se vería afectado con la reforma laboral del gobierno de Gustavo Petro. Reuters

El Banco de la República estudió algunos de los puntos claves del proyecto de reforma laboral radicado por el Gobierno nacional el pasado 16 de marzo e hizo un análisis cuantitativo de las implicaciones.

Particularmente, estima sobre este el incremento que los cambios propuestos generarían sobre el costo laboral promedio. En el mismo, estima el impacto potencial de dichos cambios sobre el empleo en el país.

De acuerdo con el análisis del Emisor, expuesto en el reporte del mercado laboral de Colombia en abril 2023, los resultados indican que, de aprobarse la reforma laboral como se radicó, habría incrementos del costo laboral promedio asociados tanto al componente salarial como al de las indemnizaciones en casos de despidos injustificados.

Según el mismo, el aumento de los costos salariales recortaría alrededor de 450.000 empleos formales en un horizonte entre tres y cuatro años, mientras que el incremento de los costos de despido podría tener un impacto en un horizonte más largo.

Al detallar esto, el Banco de la República aclaró también que dichos cálculos no consideran los posibles beneficios para los empleados incumbentes, que se reflejarían en una mayor estabilidad laboral o de mejoras en el acceso al sistema de protección social.

“Así, se concluye que se tienen efectos heterogéneos en los distintos agentes y segmentos del mercado laboral, por lo que cuantificaciones de costos y de sus implicaciones como la acá realizada son útiles para contrastar los posibles beneficios de la reforma propuesta con sus costos”, apuntó la entidad.

Coyuntura del mercado laboral

El Banco de la República también analizó los datos de la encuesta de hogares del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) que para el trimestre móvil que finalizó en febrero muestran que el crecimiento anual del empleo se desacelera y que los niveles se mantienen estables.

Este aclaró que aunque el empleo creció en un 3,6% en términos anuales, lo que equivale a 768.000 nuevos puestos de trabajo, en los últimos meses la ocupación se mantuvo relativamente estable. En particular, la ocupación rural detuvo la caída observada en la segunda mitad de 2022 y la urbana dejó de crecer. En este explicó que el segmento asalariado lidera la creación anual de empleo, pero los niveles son similares, comparados con los de enero, mientras que el no asalariado mostró un ligero repunte.

Además, señaló que es consistente con la relativa estabilidad que muestran las vacantes y las expectativas de contratación, que frenaron el deterioro observado durante el último trimestre de 2022. Por el lado de la oferta laboral, las tasas de participación laboral mantienen registros similares a los observados durante los últimos meses, lo que redujo la presión que ejercían al alza sobre la variación anual de la tasa de desempleo (TD).

En cuanto al desempleo, puntualizó que la TD del agregado nacional se ubicó en el 11% en el trimestre móvil que finalizó en febrero, corrigiendo las leves subidas que registró en los últimos meses, principalmente, debido al retroceso de la TD rural.

Esta previsión, unida al comportamiento reciente de las tasas de vacantes, sugiere que, si bien el mercado laboral se mantiene estrecho, esto tendería a desvanecerse en el transcurso del año. De acuerdo con el banco central, las estimaciones de una tasa de desempleo que no acelera la inflación confirman este diagnóstico, pues pese a que la brecha de la TD es aún negativa (-1,2 puntos porcentuales para el primer trimestre de 2023), esta se cerraría en el transcurso del año.

Así las cosas, señala la entidad bancaria, las presiones inflacionarias vía costos salariales producidas desde la dinámica propia del mercado laboral se atenuarían, aunque podrían persistir las provenientes desde el campo regulatorio, en particular por los ajustes salariales iguales al del salario mínimo.

“Estas últimas presiones no serían despreciables en la medida en que en 2022 una mayor proporción del total de los ajustes salariales en la economía estuvo determinada por el incremento en el salario mínimo, frente a lo que se observaba antes de la pandemia”, subrayó.