Patrullero del Esmad acusado de la muerte de un estudiante durante las protestas del 2021 en Bogotá será llamado a juicio

El hombre es acusado de haberse aprovechado de la indefensión y distracción del joven Cristian David Castillo antes de disparar un artefacto con un lanzagranadas que le impactó en su cabeza

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Cristian David Castillo de la Ossa y el patrullero sindicado por su homicidio, Moreno Gordillo
Cristian David Castillo de la Ossa y el patrullero sindicado por su homicidio, Moreno Gordillo

Este 2 de febrero inició el juicio en contra del patrullero del Esmad, Gonzalo Moreno Gordillo, quien es acusado de haberle causado la muerte al joven manifestante Cristian David Castillo, durante las manifestaciones del 2021. La Fiscalía sostiene que el uniformado preparó el disparo cuando el joven se encontraba distraído.

El proceso ha ido lento. La primera imputación en contra del uniformado en diciembre de 2021 fracasó debido a que la juez 82 de control de garantías, Martha Ruth Trujillo Guzmán, pese a considerar que tenía competencia en el caso, decidió enviar el expediente a la Corte Constitucional para que determine si debía asumir el proceso la Justicia Penal Militar.

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No fue sino hasta el 7 de julio de 2022 que la Fiscalía logró la judicialización de Moreno Gordillo y una delegada de la Dirección Especializada contra las violaciones de los Derechos Humanos le imputó el delito de homicidio. El patrullero no aceptó el cargo.

La Fiscalía pidió en la audiencia de medida de aseguramiento que Moreno Gordillo fuera enviado a la cárcel, pero el juez de garantías rechazó la petición, le permitió permanecer en libertad mientras se desarrolla el juicio que inició casi año y medio después de ocurridos los hechos.

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Los hechos ocurrieron el 22 de junio de 2021, en la localidad de Suba del noroccidente de Bogotá, a la altura de la altura de la Avenida Ciudad de Cali con calle 142, donde se desarrollaba una manifestación con alteración del orden público que llevó a que se dispusiera del Escuadrón Móvil Antidisturbios.

Para la Fiscalía, el patrullero Moreno Gordillo disparó un lanzagranadas, desconociendo los parámetros dispuestos en los manuales que rigen la especialidad y los protocolos para el uso de ese tipo de artefactos porque habría accionado el arma de manera lineal y directa a una distancia de 27 metros e impactó la cabeza del joven Castillo de 26 años.

Las pruebas indican que el patrullero habría seguido con la vista a la víctima, quien estaba distraído en ese momento por la acción de una tanqueta que estaba dispersando a un grupo de manifestantes enfrentados contra la fuerza pública. Castillo, sostiene la Fiscalía, se encontraba distante de ellos.

“La víctima se encontraba en posición de reposo, y semiflexión lateral izquierda al momento del impacto. El indiciado acciona su fusil lanza gas de forma recta, lineal y directa en contra de la víctima impactándolo en la región temporoparental izquierda, causándole una lesión en cabeza por un elemento contundente metálico que penetra y causa una herida de cuero cabelludo, fractura de cráneo y extensa laceración del encéfalo”, detalló la fiscal en la audiencia de imputación, según citó Noticias Uno.

“Trauma craneoencefálico severo contundente penetrante por el impacto de un artefacto metálico que en su mecanismo se comporta como proyectil”, señaló el dictamen del Instituto de Medicina Legal sobre la muerte del joven Castillo.

Los padres del joven, Eduard Castillo y Consuelo de la Ossa, han sostenido que él no era vándalo ni miembro de la denominada primera línea, que aunque no amerita su muerte, se refiere a que no hacía parte activa de las manifestaciones. Señalaron que ese día él salió de su trabajo en la ferretería familiar y se acercó a uno de los puntos donde se desarrollaban las manifestaciones que para ese momento eran comunes en la ciudad.

La Fiscalía cuenta con 48 elementos probatorios, 30 testigos y 11 peritos del CTI, según indicó El Espectador, como parte de las pruebas que presentará contra el patrullero Moreno Gordillo. El escrito de acusación sostiene que el uniformado se aprovechó de la indefensión de la víctima y lo siguió con la vista antes de disparar.

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