Antes de que Cambiemos se rompiera en la provincia de Córdoba ya en Gobierno especulaban con una derrota frente al peronista 'amigable' Juan Schiaretti. Por su liderazgo, hasta el propio Máximo Kirchner mandó a bajarse al candidato a gobernador Pablo Carro por lo que no habrá sello ni del Frente para la Victoria ni la nueva versión del kirchnerismo, Unidad Ciudadana.

El último domingo hubo alguna buena y varias malas noticias para el macrismo. En Villa Allende el candidato a gobernador Mario Negri festejó la reelección de Eduardo 'el Gato' Romero y en Pilar festejó Ramón Mestre con el radical Leopoldo Grustrump. Sin embargo, el justicialismo festejó más porque ganó en 28 municipios con sello radical, hasta ahora. En Capilla del Monte Unión por Córdoba venció a la concejala y candidata Gabriela Negri, hermana del jefe del interbloque de diputados de Cambiemos a nivel nacional. Y en Quilino perdió la diputada nacional Soledad Carrizo, mestrista, frente a Mabel Godoy de Hacemos por Córdoba. Conclusión: todos quedan en alerta.

Aún dando por perdidad la provincia (lo admiten en voz baja), Cambiemos buscará sumar la mayor cantidad de votos para achicar diferencias a nivel local, porque el 12 de mayo se vota en gran parte de los municipios peronistas y fundamentalmente para llevar votos en agosto y octubre a favor de Mauricio Macri.

Negri ya espera a Elisa Carrió quien llegará el lunes 22 a la mediterránea y con agenda propia, además de algunas recoridas pautadas con el candidato a gobernador. Carrió se quedará ¡once días!

Desde Nación mandarán algo más que videos de apoyo como ocurrió con otros intendentes: si su agenda bonaerense se lo permite el 26 de abril llegaría María Eugenia Vidal y el 3 de mayo, nueve días antes de la elección, lo haría Horacio Rodríguez Larreta.