El final del 2018 llegó con una caída de ventas preocupante que compromete puestos de trabajo de fábricas
El final del 2018 llegó con una caída de ventas preocupante que compromete puestos de trabajo de fábricas

De cara al cierre del año, referentes del sector de la maquinaria agrícola trazaron un panorama sobre la realidad del mercado y compartieron una visión esperanzadora para 2019, siempre y cuando el Estado y los créditos acompañen.

Tal como informó Infobae en su momento, según el INDEC, en el tercer trimestre 2018 las ventas de maquinaria agrícola cayeron en promedio un 43,5% respecto del mismo período 2017, un dato peligroso para el sector, considerando que más del 60% es de fabricación nacional.

Mario Bragachini, coordinador del Programa Nacional Valor Agregado, Agroindustria y Bioenergía del INTA Manfredi, se refirió a la principal preocupación económica y social que acarrean los 'fierros' del agro: "El año termina con muchas empresas en situación dificultosa para pagar sueldos y aguinaldo (proceso de crisis), vacaciones prolongadas, inicio del año incierto, con menos días laborales y clausura de pedido a proveedores, algunos en caída en cascada, por corte de la cadena de pago".

En este sentido, resulta clave señalar que el sector suma 100.000 puestos de trabajo relacionados directamente con la agrometalmecánica de origen nacional, que de a poco se van adaptando a las nuevas tendencias globales de máquinas conectadas a bases digitalizadas.

De acuerdo al repaso realizado por el experto del INTA, si bien el primer trimestre 2018 fue normal, con créditos de tasas subsidiadas de la banca oficial y bancos privados, luego aparecieron los problemas de corridas cambiarias donde el crédito normal desapareció y los pocos disponibles eran con altas tasas de interés (la mayoría en dólar).

Frente a este escenario, las máquinas aumentaron sus precios siguiendo al dólar, y la falta de créditos accesibles, y tanto productores como contratistas rurales desaparecieron del mercado de compra de máquinas.

En tanto, Ignacio Armendáriz, presidente de Asociación de Fábricas y Distribuidores Argentinos de Tractores y otros equipamientos agrícolas (AFAT), analizó: "Hoy, 67 años después de ser declarada la industria de la maquinaria agrícola de interés nacional, nos encontramos cerrando un año complejo, pero con una situación que evaluamos como transitoria".

Por su parte, Bragachini fue claro y contundente: "El sector requiere de una intervención del Estado con un tratamiento en situación de emergencia para evitar un cierre en cadena de las empresas pymes del sector con masivos despidos".

El sector avizora un futuro de recuperación con una campaña récord
El sector avizora un futuro de recuperación con una campaña récord

Solución de la mano de la cosecha en 2019

La parte positiva del análisis del ingeniero está apoyada en el pronóstico agroclimático alentador para una cosecha récord 2018/2019 estimada en 130 millones de toneladas.

Para el ingeniero del INTA, el comienzo de una recuperación del mercado interno de maquinaria agrícola se espera para los meses de abril y mayo de 2019. "Una vez recolectada gran parte de la cosecha de granos gruesos y con un cambio de dólar favorable para exportación, los productores y contratistas podrán reactivar un 50% del mercado perdido".

No obstante, advirtió: "Esto podría repercutir positivamente siempre y cuando esté acompañado por políticas crediticias favorables hacia el "Compre argentino"; es decir, para incentivar la compra de máquinas construidas con más del 60% de componentes nacionales".

En sintonía, Armendáriz, expresó: "Esperamos un 2019 superador, de la mano de una buena cosecha y en el que el financiamiento que necesita la industria, con tasas y plazos acordes a este tipo de inversión, vaya reapareciendo". Al respecto, resaltó: "La falta de un crédito regular, previsible, de largo plazo, colabora muchas veces en la postergación de las decisiones de inversión en maquinaria".

Por último, Bragachini reflexionó: "La realidad es que el sector ve todo con óptica de vaso medio lleno y sigue apostando al diálogo, pero los tiempos para mantener los puestos de trabajo se acaban", y agregó: "La lógica indica una positiva reacción del oficialismo y un esfuerzo de los empresarios por recuperar la difícil situación con el menor impacto social".