Un tesoro de USD 12 millones: el récord de la Bugatti que usaba el piloto judío que humilló a los nazis

El modelo Type 59 Sport de 1934, una pieza única, acaba de subastarse en el Reino Unido. Se convirtió en la Bugatti de colección más cara jamás vendida. La corrió uno de pilotos más talentosos de los años 30

Bugatti Type 59 Sports de 1934, emblema del equipo de competición de la marca de mediados de los años 30.
Bugatti Type 59 Sports de 1934, emblema del equipo de competición de la marca de mediados de los años 30.

Hablar del auto más caro del mundo es hablar de Bugatti. Y sin distinción de épocas. En la actualidad, el título lo ostenta La Voiture Noir, presentado en 2019, y por el que se cree que se llegaron a pagar 18,7 millones de dólares. Es una incógnita tanto su precio real como su dueño, lo que por supuesto potencia el mito. Se cree que puede estar reposando en el garaje de Cristiano Ronaldo o en el del boxeador Floyd Mayweather.

Mirá en detalle la Bugatti Type 59.

Pero también la tradición de Bugatti rompe récords en el majestuoso mundo de los autos clásicos. Una joya única de la marca francesa, nada menos que con 90 años de historia, acaba de convertirse en récord por el valor que se pagó en una subasta en el Reino Unido: nada menos que 12,6 millones de dólares. Se trata de la Bugatti de colección más cara jamás vendida, una Type 59 Sports de 1934, que fue parte del equipo de competición de la marca a mediados de la década del 30. Más allá de las cifras exorbitantes que se manejan en el universo de los clásicos más preciados, un dato de la realidad da cuentas del tremendo valor de este ejemplar único: vale lo que cuestan cuatro Chiron, el modelo del que se desprende la versión que se instaló como el auto de producción más rápido del planeta (Chiron Super Sport 300+).

La Type 59 ganó el gran premio en Spa, Bélgica, y fue tercera en Mónaco.
La Type 59 ganó el gran premio en Spa, Bélgica, y fue tercera en Mónaco.

¿Qué es lo que le aporta tanto valor a esta Bugatti Type 59? En primer término, el contexto en el que compitió: década del 30 con el florecer del automovilismo europeo, en pleno apogeo de pre guerra y con las marcas más incipientes moldeando sus perfiles como compañías automotrices. Bugatti ya era por entonces una empresa creadora de grandes bólidos de competición, y se disputaba la gloria con firmas alemanas e italianas.

Como vehículo del equipo de carreras oficial de la firma, aquella Type 59 también fue piloteada por René Dreyfus, uno de los volantes más talentosos de aquel entonces. El piloto de origen judío fue protagonista de una de las hazañas más memorables de la competición mundial. Con un Delahaye (también marca francesa) acabó con el reinado nazi en el automovilismo. Aquel enorme revés para el Tercer Reich ocurrió en 1938, cuando Dreyfus logró batir a las hegemónicas, hasta ese momento, Flechas de Plata de Mercedes-Benz, que contaban con todo el apoyo del Führer.

Inmaculada: la Bugatti no fue remodelada ni modificada, está como en 1934.
Inmaculada: la Bugatti no fue remodelada ni modificada, está como en 1934.

Antes de aquella proeza, el piloto había construido su carrera con autos de otras marcas, por ejemplo, Bugatti. Con el Type 59 logró un tercer puesto en el gran premio de Mónaco y la victoria en el gran premio de Bélgica en Spa. Los años 34 y 35 fueron los de mayor brillo del modelo, que compitió hasta 1937. Un año más tarde fue comprada por el Rey Leopoldo III de Bélgica, luego pasó por las manos de otros cuatro dueños hasta llegar a estos días.

Esta Type 59 también fundamenta su valor en su estado inmaculado: el rey de Bélgica la pintó de negro, pero los sucesivos dueños la mantuvieron en el estado original, y así llegó a la subasta que se realizó a principios de septiembre. Conserva su motor 3.25 de ocho cilindros en línea con dos carburadores Zenith, la caja de cambios manual de cuatro velocidades y los frenos de tambor, entre otros componentes.

Es la Bugatti de competición por la que se pagó más dinero en el mundo de las subastas.
Es la Bugatti de competición por la que se pagó más dinero en el mundo de las subastas.

La encargada de vender esta Bugatti récord fue la casa de subastas Gooding & Company, que no sólo se anotó este hito, sino también el de concretar la transacción de otra joya de la marca francesa: una Bugatti Type 57S Atalante de 1937. Ese modelo, del cual sólo se fabricaron 17 ejemplares entre 1934 y 1940, fue comprado por algo más de 10 millones de dólares.

Type 37 Atalante, otra joya, que superó los 10 millones de dólares.
Type 37 Atalante, otra joya, que superó los 10 millones de dólares.

El exquisito convertible francés cuenta con un motor de 3.2 litros y ocho cilindros en línea, con una caja de cambios manual de cuatro velocidades. La mecánica se distingue por su potencia: entrega 220 CV a 5.500 rpm. Su primer dueño fue el piloto de carreras inglés Earl Howe, que como también fue presidente del Club de Propietarios de Bugatti, el vehículo se convirtió por entonces en una verdadera atracción al ser expuesto en diversos circuitos británicos.

Durante los últimos 12 años lo tuvo en su poder un tal Ivan Dutton, coleccionista y especialista en restauración de Bugatti, quien finalmente decidió ponerlo a la venta. El resto del mundo, agradecido.

Mirá en detalle la Bugatti Atalante 1937.

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