Hay autos que nacen para cambiar la historia. La de sus mentores, la de sus marcas de origen, la de quienes los compran. Son aquellos que trascienden y acceden al exquisito altar de los clásicos más importantes de la industria. Aquellos que rompen los parámetros lógicos del éxito y consiguen aun una condición más elevada, la del deseo. Destinado a este selecto grupo nació el MINI, aquel automóvil pequeño que irrumpió por necesidad y hasta se convirtió en marca. O más, en ícono.

Sesenta años y tamaña historia merecían una edición especial que celebre la vigencia de este legendario clásico inglés. El MINI 60 Years Edition llegó nada menos que para el agasajo, pero lo hace fiel a la historia y con notorias reminiscencias de aquellos modelos pioneros. La pintura British Racing Green IV remite directamente al famoso color de los autos de carrera británicos de aquella época, y contrasta con el techo y las cubiertas de los espejos exteriores en color negro o Pepper White.

Esta edición conmemorativa que ya se vende en la Argentina está planteada sobre el Cooper S de tres puertas, que equipa un motor de 2 litros con tecnología TwinPower Turbo y una potencia de 192 caballos. El complemento perfecto lo brinda una transmisión de doble embrague con siete velocidades Steptronic, que viene con selector de cambio diferenciado y levas en el volante.

“Lo que queremos resaltar siempre es lo que traemos desde nuestros orígenes, que se relaciona con el diseño, la tecnología y la innovación. Ya desde la primera época lo mostró la marca, en el 59, cuando se instaló por primera vez un motor transversal en un auto que parecía una locura”, sintetiza Gabriel Costa, responsable de MINI Argentina.

Sir Alec Issigonis, el creador del MINI en 1959 (BMW Group PressClub)
Sir Alec Issigonis, el creador del MINI en 1959 (BMW Group PressClub)

Aquellos orígenes de ocurrieron en una Europa enmarcada por la escasez de combustible, lo que puso a Alec Issigonis, ingeniero de la British Motor Corporation, ante el desafío desarrollar un vehículo pequeño, económico y a la vez confortable. Para conseguirlo, entonces, se colocó al motor de 848 cm3, cuatro cilindros y 34 CV, transversalmente en la parte delantera. Una “locura” para la época, pero también el embrión del éxito que se avecinaba.

Un Morris MINI Cooper S en Londres en 1968 (BMW Group PressClub)
Un Morris MINI Cooper S en Londres en 1968 (BMW Group PressClub)

Pero si en algo el MINI ha sido un virtuoso fue en el arte de reinventarse sin perder la esencia. Hoy la nueva versión de MINI -marca perteneciente a BMW Group- es una apuesta exclusiva de diseño y tecnología de vanguardia combinadas con características deportivas y una sensación única al volante. Los modelos son más grandes, lujosos y potentes, pero con la estirpe de aquel pequeño auto que revolucionó a Inglaterra.

Lo resume Gabriel Costa al detallar la nueva Edición Limitada: “Esta versión cuenta con sellos distintivos por el 60 aniversario y detalles exclusivos, como el color de la carrocería, recordando el verde británico de aquellas épocas, llantas de 17 pulgadas y tapizado marrón Chester Brown. Eso, obviamente, junto con la sensación de manejar un auto con los 192 caballos como ya nos tiene acostumbrados el Cooper S”.

Paddy Hopkirk ganó el famoso Rally de Montecarlo en 1964
Paddy Hopkirk ganó el famoso Rally de Montecarlo en 1964

Hoy cada MINI engendra, a su manera, el ADN deportivo de los MINI que empezaron a teñir con gloria a la marca allá recién por los años 60. Y eso, por supuesto, abona el deseo. “Estas ediciones suelen tener mucha demanda, y al ser limitadas les recomendamos a quienes estén interesados que se acerquen a los concesionarios”, subraya el responsable de MINI. La versión 60 Years Edition, que cuesta 50.900 dólares, ofrece además una garantía de 3 años o 200 mil kilómetros.

De todas maneras, la sensación de manejar una leyenda no tiene precio.

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