En el Salón del Automóvil de Buenos Aires 2015, un vehículo expuesto en el stand de Toyota atrajo miradas y flashes. Su tamaño y silueta -desconocida por estas latitudes-, lo ubicaba como una opción intermedia entre el pequeño Etios y el clásico sedán familiar Corolla -un mediano-.

Su nombre era Yaris y la intención de ofrecerlo en el país se concretó en 2016. ¿El detalle? solo en carrocería hatchback de cuatro puertas y portón posterior, e importado de Tailandia, por lo que tributaba un 35% de arancel extrazona.

La ecuación cambió este año con el arribo del Yaris brasileño. Ya libre de aranceles de importación, puede ofrecer una gama ampliada que incluye también la carrocería sedán -tricuerpo-, de cuatro puertas y "baúl", además de más versiones de equipamiento.

Este modelo pelea en lo más alto del segmento B -el de los autos chicos-, y donde compite por ejemplo contra los Fiat Argo, Ford Fiesta, Honda Fit, Peugeot 208 y Volkswagen Polo.

Infobae probó el cinco puertas full en nivel S, con detalles estéticos deportivos, junto al único motor disponible -1.5 de 107 CV- y caja automática y estos fueron los resultados:

Una vez sentados en el puesto de conducción, la posición es cómoda pero se advierte la falta de regulación en profundidad del volante -solo se mueve en altura-, un ítem que podría mejorar la postura. La butaca, por su parte, sí admite ajustarla hacia arriba y abajo.

Todo queda a la mano y cómodo, con preponderancia de la pantalla táctil de 7 pulgadas desde donde se comanda el sistema multimedia. Permite espejar el smartphone y muestra las imágenes de la cámara de marcha atrás, equipamiento de serie en esta versión y que facilita la maniobra de estacionamiento. ¿La desventaja? le faltan sensores acústicos

En cuanto al tablero, es de lectura sencilla e incorpora una pantalla donde el conductor puede medir cuán 'ecológico' o 'gastador' es su manejo. Como equipamiento de esta variante full, se destaca el techo solar eléctrico, climatizador automático, tapizado de cuero, encendido por botón y control de velocidad crucero.

La puesta a punto de la suspensión se podría definir como equilibrada

Confortable en ciudad -es menos blando que en un Etios-, donde absorbe de manera satisfactoria irregularidades como pozos y lomos. En la ruta, muestra un comportamiento seguro y previsible.

La mejora más significativa de este Yaris frente a su antecesor de Tailandia, sin duda, es en seguridad. Ahora, toda la gama incluye de serie control de estabilidad, un dispositivo fundamental capaz de evitar un derrape en una situación límite.

También posee ayuda al arranque en pendiente, control de tracción y este S, cuenta con siete airbags -2 frontales, 2 laterales, 2 de cortina y 1 de rodilla-, además de los ganchos isofix para las sillitas de los niños.

La mecánica, su punto fuerte

Su motor es un naftero de cuatro cilindros en línea, 1,5 litros, 16 válvulas y 107 CV de potencia. Es un propulsor eficiente -el mismo del Etios-, lo que se nota por ejemplo en el sistema Dual VVT-i que modifica el tiempo de apertura de las válvulas en función de la exigencia en cada momento.

De esa forma logra ser económico. Por ejemplo, utiliza 7 litros cada 100 kilómetros recorridos si se viaja a 130 km/h constantes, y unos 9 litros cada 100 en ciudad. En este rubro solo es criticable el tamaño del tanque, chico, de apenas 42 litros.

Además, acelera de 0 a 100 km/h en 10,7 segundos y la velocidad máxima es de 176 km/h, cifras promedio y correctas para su potencia

En cuanto a la caja, es una automática de variador continuo -CVT, por sus siglas en inglés-. Este tipo de transmisión no tiene saltos de marchas, sino que funciona como un solo 'gran' cambio. Es muy suave en la ciudad, donde más cómoda se siente.

La contra es al exigirlo en ruta, cuando eleva permanentemente las revoluciones del motor -rpm- con 'patinamiento'. Es decir, la velocidad del auto no aumenta a la par de los giros del propulsor. Eso, además, incrementa el ruido que se filtra al habitáculo. Punto a favor para el modo manual desde el selector o las levas al volante, situación en la que la CVT simula 7 marchas.

Espacio interior

El habitáculo por dentro es muy bueno, en especial en las plazas traseras, donde dos adultos pueden viajar cómodamente. Cuando atrás no va nadie, la visibilidad se ve limitada por los apoyacabezas de los extremos, que no copian el lomo del respaldo.

Los 310 litros de capacidad del baúl están bien para un hatch –tipo de automóvil que consiste en una cabina o área para pasajeros con un espacio de carga integrado-, quien busque más espacio tendrá que mirar el sedán, que ostenta 473 litros.

La gama Yaris arranca en $555.000, pero este cinco puertas S con máximo equipamiento y caja automática asciende hasta $765.000

Toyota Yaris test drive (4)Un precio a la par de sus rivales más caros, que se superpone, incluso, con las tres versiones más accesibles de su hermano mayor, el Corolla.
Cada uno hará su evaluación costo/beneficio. La buena noticia para quien busque un Yaris, es que ahora sí tiene una amplia variedad, no solo con dos siluetas sino, fundamentalmente, con más seguridad. 

Por último, el auto aprovechó el cambio de origen para rediseñarse, con modificaciones tanto en el frente como en el lateral y sector posterior. Con 4,15 metros de largo, la parrilla frontal ya no luce dos barras verticales y los faros traseros ahora son horizontales.

El S de este informe, además, suma detalles en rojo en el interior de los proyectores, la grilla inferior y los espejos. Las llantas son de 15 pulgadas (neumáticos de medida 185/60) y la rueda de auxilio, si bien tiene llanta de chapa, es de igual medida –punto a favor– que las otras cuatro.