Fotografías por Víctor Hugo
Fotografías por Víctor Hugo

Daniel tiene cuatro perros a los que llama su familia. Comenzó a entrenarlos por casualidad y ahora hace auténticas maravillas junto con ellos.

Daniel Pardos se encontró con los perros en su vida por sorpresa, y ahora es un entrenador especialista en una modalidad que se llama Obediencia. El nombre de la especialidad suena duro, pero es todo lo contrario. Se trata de demostrar el buen rollo que hay entre animal y ser humano para conseguir que el perro realice todo tipo de acrobacias y demostraciones de habilidad.

Para Dani no es su forma de ganarse la vida, pero si la actividad que le lleva buena parte de su tiempo libre. Ahora tiene cuatro perros, a los que considera su familia, y compite de manera internacional junto a ellos. Quedamos con él una mañana para ver qué es capaz de hacer junto a ellos al aire libre, en uno de los parques más grandes de Madrid.

Vice: ¿Cuándo empezaste a entrenar perros? ¿Por qué?
Dani Pardos: Hace unos diez años, cuando mi chica me regaló una perrita pastor alemán que nos cambió un poco la vida e incluso la decoración de la casa… hasta casi acabar con ella. Como guía novato y bastante ignorante, decidí hacer un curso de adiestramiento para solucionar aquel desastre.

Y te vino bien, claro. Ahora que ya sabes, dinos, ¿cuál es la clave para ser un buen entrenador?
Creo, sinceramente, que para ser un buen entrenador basta con tener dedicación, esforzarse, ponerle un poquito de pasión, tener la mente completamente abierta y mantenerla así con el paso del tiempo, aunque tengamos años de formación. El mundo del entrenamiento y adiestramiento de perros está en continuo avance y considero que nos quedan mil cosas por descubrir de lo que pasa por la cabeza de nuestros perros y mejorar las técnicas que utilizamos para comunicarnos con ellos. También es importante rodearte de un buen equipo. Yo tengo la suerte de contar con el apoyo de todo el grupo de Obediencia del club Correcan que me asesoran, ayudan a entrenar y exigen cada día un poquito mas para que seamos poco a poco mejores. Es muy importante tener un equipo de confianza detrás, ellos y mi familia son muy culpables de los buenos resultados. Son mis espartanos del mundo del perro.

Háblanos de la modalidad de competición en la que participas, ¿en qué consiste?
Su nombre es Obediencia u Obedience, conocida así por el resto del mundo. En nuestro deporte se enseña al perro a realizar una serie de ejercicios de extrema complejidad y se pide que durante la realización de estos prevalezca una predisposición positiva por parte del perro para colaborar con su guía y se manifieste una buena relación perro-guía y viceversa. La puesta en pista de este deporte es espectacular y los perros realizan ejercicios muy dispares tales como llamadas, envíos en varias direcciones, cobros de objetos, discriminación de olores, etc. Es algo que recomiendo ver en primera persona y disfrutar del espectáculo.

Cuéntanos algo sobre tu experiencia en concursos nacionales e internacionales.
La verdad es que han sido experiencias inolvidables, con mi perro mas joven Messi, de 4 años y medio, ya hemos podido representar a España en tres mundiales y ganó dos copas de España de Obediencia en 2014 y 2015. Pero los títulos no son lo más importante. Las experiencias vividas en los mundiales compartiendo pista con los mejores del mundo y las pruebas en las que competimos aquí en España con nuestros compañeros y amigos aficionados al deporte hacen que esto de la Obediencia se convierta en una gran familia. También el poder compartir jornadas e ideas con amigos que realizan otros deportes como son el Agility, Ring, Mondioring, IPO o Disc Dog hace que te enganches a este mundillo y quieras seguir aprendiendo.

¿Cuántos perros tienes?
Ahora mismo compartimos piso con dos Border Collie y dos pastores belga Malinois. Una auténtica locura si no te gustan los perros de manera casi enfermiza.

Y te quitarán muchas horas del día
Muchísimas. El tener perro, y esto lo sabe todo aquel que comparte su vida con uno, no solo se resume a sus paseos diarios, si no que también se le dedica tiempo a su alimentación, cuidados higiénicos y veterinarios, educación y entrenamiento deportivo. Ademas, en nuestro caso, se multiplica por cuatro… Así que no sabia decirte cuánto tiempo les dedico y acertaría mejor si te dijera que un día decidí dedicar prácticamente todo mi tiempo libre a cuidar y entrenar perros.

¿Cómo es una jornada normal de entrenamiento?
Realmente no entrenamos todos los días. Tengo una premisa para los días de entrenamiento: no entreno si realmente no me apetece. Esto es un juego de dos, y si uno de los dos no está al 100%, mejor dejarlo. Ellos casi siempre están, nosotros no siempre. Aparte de los días que entrenamos los ejercicios de competición, que no supera los 45 minutos, y nunca seguidos, también hay tres o cuatro días a la semana en los que el entrenamiento es físico y salimos bien a correr, en bicicleta, a hacer cuestas o realizamos sesiones de ejercicios para la mejora del estado físico del perro. Pero fuera de esto, los días de entrenamiento no difieren mucho de los normales salvo por una hojita dedicada a ejercicio o entreno.

¿Qué son para ti los perros?
Los perros, en general, son un mundo fascinante. Mis perros son mi familia, forman parte de mi vida y forman parte de mí.

Publicado originalmente en VICE.com