Condenaron a 200 años de prisión al líder de una secta religiosa en Kenia

Paul Mackenzie fue declarado culpable por las muertes de 191 personas, la mayoría niños, tras una congregación donde sus seguidores fueron inducidos a ayunar hasta morir

Paul Mackenzie fue condenado a 200 años de prisión por las muertes de 191 personas en Kenia (AP/Brian Inganga)
Paul Mackenzie fue condenado a 200 años de prisión por las muertes de 191 personas en Kenia (AP/Brian Inganga)
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La Justicia de Kenia condenó este viernes al pastor Paul Mackenzie a 200 años de prisión por el asesinato de 191 personas, entre ellas 190 niños, en un caso que expuso el funcionamiento de una congregación religiosa asentada en una zona aislada de la costa del país.

El líder de la Iglesia Internacional de las Buenas Nuevas fue declarado culpable de ordenar a sus seguidores que se privaran de alimentos con la promesa de que así podrían encontrarse con Jesús. La sentencia fue impuesta por el Tribunal Superior de Mombasa, según informó The Associated Press (AP).

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La sentencia atribuyó a Mackenzie la responsabilidad principal por las muertes

La jueza Diana Kavedza sostuvo que Mackenzie tuvo la “responsabilidad penal principal” por trasladar a miembros de su congregación a un lugar remoto y darles instrucciones de ayuno que derivaron en decenas de muertes. El 19 de octubre, el tribunal había declarado culpables a los 29 acusados por los homicidios de 191 víctimas.

Junto con el pastor fueron juzgados 28 de sus seguidores. Entre ellos había guardias encargados de hacer cumplir las directivas de ayuno y personas que colaboraron en la inhumación de los cuerpos para ocultar las fosas. Todos negaron los cargos, salvo un acusado que confesó y pidió clemencia ante el tribunal.

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La Justicia de Kenia atribuyó a Mackenzie la responsabilidad principal por las muertes registradas en su congregación (AP/Brian Inganga)
La Justicia de Kenia atribuyó a Mackenzie la responsabilidad principal por las muertes registradas en su congregación (AP/Brian Inganga)

La sentencia estableció que 183 víctimas murieron por inanición, definida como la ausencia total de alimentos. Las otras ocho muertes fueron clasificadas como homicidios directos. Kavedza describió los crímenes como actos “fríos y calculados” y rechazó los argumentos de algunos acusados que habían perdido a sus propios hijos durante los hechos.

La magistrada también señaló que los condenados no manifestaron arrepentimiento. De acuerdo con la información recogida por AP, algunos llegaron a declarar que estaban dispuestos a ayunar hasta morir. Durante la audiencia, Mackenzie sonrió y conversó con su asistente pastoral, Smart Mwakalama, quien recibió una pena de 160 años de cárcel.

Más de 400 cuerpos fueron exhumados de fosas en la costa de Kenia

El caso tomó dimensión pública en 2023, cuando las autoridades comenzaron excavaciones en el rancho Chakama, una propiedad de 320 hectáreas —equivalentes a 800 acres— ubicada en el condado costero de Kilifi. En ese sitio, los seguidores de Mackenzie vivían en chozas de barro, alejados de las comunidades cercanas y de la supervisión de las autoridades.

Los investigadores exhumaron más de 400 cuerpos de fosas poco profundas en el predio. La investigación determinó que el lugar había sido utilizado para concentrar a los miembros de la congregación bajo las instrucciones del líder religioso. La dimensión de los hallazgos convirtió al caso en una de las mayores investigaciones criminales de este tipo en Kenia.

Más de 60 cadáveres fueron identificados y entregados a sus familiares para que pudieran enterrarlos. Sin embargo, muchos otros continúan sin identificar y sin ser reclamados, mientras avanzan los procedimientos forenses y judiciales vinculados con las muertes.

El caso continúa bajo investigación mientras las autoridades buscan identificar a víctimas y determinar otras responsabilidades (AP/Brian Inganga)
El caso continúa bajo investigación mientras las autoridades buscan identificar a víctimas y determinar otras responsabilidades (AP/Brian Inganga)

La fiscalía había solicitado la pena de muerte para Mackenzie y prisión perpetua para sus cómplices. Finalmente, el Tribunal Superior de Mombasa impuso al pastor una condena de 200 años por el asesinato de las 191 personas incluidas en este proceso.

La situación judicial del fundador de la congregación no se limita a este expediente. Mackenzie enfrenta además causas separadas por terrorismo, abuso infantil y tortura en otros dos tribunales de Kenia. Esos procesos continúan en trámite y podrían sumar nuevas resoluciones contra el líder religioso.

Mientras continúan las investigaciones para identificar a las víctimas y establecer responsabilidades adicionales, los procesos pendientes contra Mackenzie mantienen abierto uno de los casos judiciales que, hasta el día de la fecha, está catalogado como uno de los más graves de Kenia.

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