Agregar Infobae enGoogle

Las olas de calor en Francia provocaron el colapso de los refugios de fauna silvestre y hasta el 80% debió cerrar

La coincidencia entre las altas temperaturas y la época de reproducción disparó la llegada de crías y adultos en mal estado a centros que ya operaban al límite, según informó GEO

Cuatro crías de aves pequeñas, de plumaje gris y amarillo, yacen sobre asfalto agrietado con edificios difuminados al fondo bajo luz solar intensa.
La ola de calor de junio coincidió con la reproducción de muchas especies y expuso a crías y adultos de la fauna silvestre a condiciones adversas (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Las olas de calor llevan a los centros de atención de fauna silvestre al límite en Francia, en un escenario que combina temperaturas extremas, sequía y una presión inédita sobre estructuras que ya operaban con recursos frágiles.

Según informó GEO, el refugio Tichodrome, ubicado en Isère, recibió en junio más de 540 animales, una cifra 24% superior a la de junio de 2025 y el doble de la registrada en el mismo mes de 2018.

De acuerdo con el reporte, este centro asociativo se encuentra a 20 kilómetros al sur de Grenoble y tuvo que enfrentar además un fuerte incremento de llamadas telefónicas; esa situación obligó a restringir de forma temporal la admisión y a cerrar su línea de atención.

PUBLICIDAD

A fines de julio, el flujo había bajado, aunque el refugio aún albergaba cerca de 200 ejemplares, entre aves y mamíferos como erizos, zorros y ardillas.

La directora del centro, Mireille Lattier, explicó que la llegada de especies durante el verano forma parte de una dinámica habitual, aunque esta vez alcanzó una escala fuera de lo común.

Reproducción bajo amenaza

Dos gorriones posados en una rama de árbol cubierta de musgo y gotas de agua. Fondo borroso de vegetación verde.
Las olas de calor en Francia llevaron a los centros de atención de fauna silvestre al límite por las temperaturas extremas, la sequía y la falta de recursos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La presión sobre el centro se vinculó con la prolongada ola de calor de junio, que coincidió con la reproducción de muchas especies; ese cruce incrementó la exposición de crías y adultos a condiciones adversas.

“Muchas especies anidan bajo los tejados, en edificios, como el vencejo común, pero también los gorriones. Y sufren no solo por el calor, sino también por la sequía”, señaló Lattier.

PUBLICIDAD

En estos sitios padecen altas temperaturas y también la falta de agua, por lo que los polluelos terminan por arrojarse fuera de nidos recalentados antes de estar en condiciones de volar.

La cuidadora Marjorie Guillem afirmó que, en especies que ya se encontraban en retroceso, la canícula provocó una “hecatombe” de aves muertas y también una multiplicación de individuos “en mal estado”.

La trabajadora advirtió que el problema afecta a otras especies y expresó su preocupación ante la posibilidad de que cada verano resulte más difícil de afrontar desde el punto de vista humano y logístico. También remarcó que buena parte de la financiación depende de donaciones y se mantiene en un nivel incierto.

Una saturación extendida en todo el país

Habitación con numerosas jaulas y recintos que contienen erizos y aves, junto a bebederos, mantas y ramas, con paredes blancas y ventanas.
El refugio Tichodrome de Isère recibió en junio más de 540 animales, un 24% más que en junio de 2025 y el doble que en 2018 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según datos citados por GEO y atribuidos a la federación Red de Centros de Cuidado de la Fauna Silvestre, entre el 70% y el 80% del centenar de establecimientos existentes en Francia tuvieron que cerrar por saturación durante el período de altas temperaturas.

“Junio ​​fue un mes terrible [...] Nunca antes en la historia había ocurrido que la mayoría de los centros se vieran obligados a cerrar al mismo tiempo”, afirmó la directora de esa red, Manon Tissidre.

Tissidre señaló además que el problema ya no se reduce a episodios puntuales como olas de calor, incendios o tormentas invernales en el litoral.

En su evaluación, los establecimientos se encuentran en un estado de crisis permanente porque los medios disponibles resultan insuficientes frente a la demanda, incluso en momentos de funcionamiento normal.

Presión sobre la fauna

Tres frailecillos blancos y negros con picos y patas naranjas se paran sobre un acantilado verde con flores frente al mar y una isla, bajo un cielo con nubes.
La red de centros de fauna silvestre advirtió una crisis permanente por la erosión de la biodiversidad, la falta de decisión política y recursos inestables frente a eventos como tormentas e incendios (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Sentimos que se está produciendo una aceleración dramática en la erosión de la biodiversidad, sin parangón. Además, estamos recibiendo animales cada vez menos recuperables”, mencionó la directora.

La responsable también denunció una carencia importante en materia de decisión política al señalar que la respuesta institucional no alcanza frente a la magnitud del problema, en un contexto en el que estas estructuras dependen de recursos inestables.

Entre los antecedentes recientes se encuentra el impacto de tormentas invernales en la costa, que causaron la muerte de al menos 30.000 frailecillos. Ese episodio se suma a otros fenómenos ambientales que aumentan la presión sobre la fauna silvestre y quienes intentan asistirla.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD