Ohad Ben Ami, liberado el pasado 8 de febrero tras más de 16 meses de cautiverio en Gaza, pidió este lunes a la población israelí que se movilice para exigir la liberación de los secuestrados que aún permanecen en manos del grupo terrorista Hamas.
"Hago un llamado al Gobierno de Israel y al querido y amado pueblo de Israel: hoy es el día 500. Sigan adelante. Salgan, ¡luchen! Nadie puede simplemente sentarse en casa frente al televisor y esperar que otra persona haga el trabajo por ellos. Todos debemos salir", declaró Ben Ami durante una reunión con el presidente Isaac Herzog.
El ex rehén, de 56 años, fue secuestrado en su hogar en el kibutz Beeri el 7 de octubre de 2023, cuando terroristas de Hamas irrumpieron en territorio israelí, atacando comunidades cercanas a la Franja de Gaza. Aquel día, 251 personas fueron secuestradas y aproximadamente 1.200 murieron en el ataque. Su esposa, Raz Ben Ami, también fue capturada, pero fue liberada en noviembre de 2023 en el marco de un primer acuerdo de intercambio.

Durante el encuentro con Herzog, Ben Ami subrayó la urgencia de continuar con las fases del actual alto el fuego para garantizar la liberación de los rehenes restantes. "Nuestra victoria llegará cuando el acuerdo pase a la siguiente fase, y después a la siguiente, hasta que todo el mundo llegue a casa, afirmó.
El presidente israelí, por su parte, remarcó la importancia de no cesar los esfuerzos para lograr la liberación de los secuestrados. "Hoy es el día 500 desde el estallido de esta terrible guerra y el ataque bárbaro de Hamas el 7 de octubre. Tenemos hermanos y hermanas que siguen allá en Gaza, y queremos que todos y cada uno de ellos regresen a casa lo antes posible“, sostuvo Herzog.
Las declaraciones de Ben Ami coincidieron con múltiples protestas en Israel. En Tel Aviv, cientos de manifestantes se reunieron en la Plaza de los Rehenes, donde realizaron un ayuno simbólico de 500 minutos en solidaridad con los cautivos. Entre los participantes se encontraba Levi Ben-Baruch, tío del rehén israelí-estadounidense Edan Alexander, quien exclamó: "¡Por favor, sálvanos!“, citando la liturgia judía de los días de ayuno.
En Jerusalén, familiares y activistas protestaron frente a la carpa instalada en la calle Azza, cerca de la residencia del primer ministro Benjamin Netanyahu. Desde allí, iniciaron una marcha hacia la Knesset, el Parlamento israelí, exigiendo acciones concretas para asegurar la liberación de los rehenes.
En Be’eri, kibutz natal de Ben Ami y una de las comunidades más golpeadas por el ataque de Hamas, los residentes recorrieron sus calles con pancartas, listones amarillos y banderas de Israel. Avida Bachar, sobreviviente del asalto que perdió a su esposa e hijo en el ataque, marchó al frente de la protesta. "Hemos esperado 500 días sin respuestas. Miramos hacia Gaza y nada ha cambiado. Siguen allí, los mismos terroristas, menos de 80 rehenes… No sé cuántos de ellos siguen con vida. Debemos traerlos de vuelta ya“, expresó.
La comunidad de Be’eri no fue la única en manifestarse. En distintos puntos del país, ciudadanos bloquearon carreteras y se sumaron a la convocatoria del Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas, que organizó marchas en demanda de avances en la negociación con Hamas.
(Con información de EFE y Reuters)
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