
Dos buques comerciales fueron alcanzados este lunes por proyectiles y drones a su paso por el mar Rojo, escenario de una escalada de ataques por parte de los rebeldes hutíes del Yemen contra toda embarcación considerada por ellos vinculada a Israel, informó la Marina británica.
La entidad de la Marina británica Operaciones Marítimas Comerciales (UKMTO) dijo en una alerta que el primer ataque tuvo lugar a unas 70 millas náuticas de la localidad yemení de Salif, donde “el buque fue alcanzado por dos proyectiles desconocidos” y, otro más, explotó cerca de la embarcación.
El capitán del barco indicó a la UKMTO que el ataque no dejó víctimas entre su tripulación y que el buque se dirige a su próximo puerto de destino, aunque sí confirmó que “se están llevando a cabo tareas de control de daños”.

El momento del ataque y las coordenadas proporcionadas por la UKMTO correspondían a la ruta reportada del petrolero de bandera panameña Blue Lagoon I, que ahora viajaba hacia el sur a través del Mar Rojo hacia un destino no especificado. El Blue Lagoon I venía del puerto ruso de Ust-Luga en el Mar Báltico y había estado transmitiendo que tenía carga de origen ruso a bordo.
En los últimos meses, la embarcación viajó a la India, que obtiene más del 40% de sus importaciones de petróleo de Rusia a pesar de la actual guerra de Moscú contra Ucrania y las sanciones internacionales que enfrenta por ese motivo.
No fue posible contactar inmediatamente con la empresa griega que opera el barco.
Poco después, la entidad dijo que otro buque comercial fue alcanzado “por un sistema aéreo no tripulado” a unas 58 millas náuticas al oeste de la localidad portuaria de Al Hodeida, desde donde los rebeldes hutíes suelen lanzar gran parte de sus operaciones contra la navegación en el mar Rojo.
Asimismo, indicó que el capitán confirmó que “no hay víctimas a bordo y el buque se dirige a su próximo puerto de escala”, sin aportar detalles sobre los daños del navío.

El ataque ocurrió a sólo unos kilómetros de donde ocurrió el ataque a Blue Lagoon I, dijo Ambrey, según la empresa de seguridad privada Ambrey.
Dos fuentes conocedoras del asunto dijeron a Reuters que se trataba de un buque de propiedad saudí.
Los hutíes no se atribuyeron inmediatamente la responsabilidad de los ataques, pero pueden tardar horas o incluso días en reconocer sus ataques.
Se cree que los ataques del lunes son los más recientes en la campaña del grupo respaldado por Irán que ha afectado el comercio de 1 billón de dólares en productos que pasan por el mar Rojo cada año debido a la guerra entre Israel y Hamas y la Franja de Gaza, además de suspender el envío de ayuda a países arrasados por conflictos como Sudán y Yemen.
Los hutíes han atacado con misiles y drones más de 80 buques desde que comenzó la guerra en Gaza en octubre. Capturaron un buque y hundieron dos en la campaña en la que también murieron cuatro marineros. Otros misiles y drones han sido interceptados por una coalición liderada por Estados Unidos en el Mar Rojo o no han logrado alcanzar sus objetivos.
Los rebeldes sostienen que atacan a barcos vinculados a Israel, Estados Unidos o el Reino Unido para obligar a Israel a poner fin a la campaña contra Hamas en Gaza. Sin embargo, muchos de los barcos atacados tienen poca o ninguna relación con el conflicto, incluidos algunos que se dirigían a Irán.
Esfuerzos para evitar un desastre ecológico

Los ataques del lunes ocurrieron a poca distancia al norte del lugar en donde los socorristas trataban de rescatar el “Sounion”, un petrolero que había sido alcanzado por los hutíes y abandonado por su tripulación.
El barco se encuentra aún en llamas, y una operación para evitar el posible desastre ecológico que supondría su cargamento de un millón de barriles de crudo está en curso.
El lunes, parecía que se estaba llevando a cabo un esfuerzo de salvamento para remolcar el petrolero. Jamel Amer, un funcionario de los hutíes, escribió en Internet el sábado que los remolcadores asignados para sacar al Sounion deberían llegar el domingo. Sin embargo, los satélites de la NASA que detectan incendios mostraron un incendio en el lugar donde el Sounion había sido abandonado el lunes por la mañana.
El Sounion transportaba alrededor de un millón de barriles de petróleo cuando los hutíes lo atacaron inicialmente el 21 de agosto con armas ligeras, proyectiles y un barco no tripulado. Un destructor francés que operaba como parte de la Operación Aspides de la Unión Europea rescató a la tripulación del Sounion, compuesta por 25 filipinos y rusos, así como a cuatro miembros del personal de seguridad privada, después de que abandonaran el barco y los llevaran a la cercana Yibuti.
La semana pasada, los hutíes publicaron imágenes que mostraban que colocaron explosivos a bordo del Sounion y los hicieron estallar en un video de propaganda, algo que los rebeldes ya han hecho antes en su campaña.
(con información de AP, Reuters y EFE)
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