"S(h)ortons les" o "Yes, we short". Con ese juego de palabras parecen haberse definido las consignas de una particular protesta que ha sacudido a la política y la sociedad marroquí  y que fue desatado por una jóvenes usando nada más que 'shorts'.

También bajo ese lema fue convocada a través de las redes sociales una manifestación en solidaridad con las jóvenes voluntarias de origen belga que fueron amenazas de muerte por sectores del conservadurismo islámico por hacer sus actividades en shorts.

Treinta y siete jóvenes, miembros de una organización humanitaria llamada Junta y que trabajaban en la construcción de una carretera, en el pequeño pueblo de Taroudant, en el sureste de Marruecos, habían decidido resignar sus vacaciones de verano por tareas humanitarias en el norte de África pero terminaron en el centro de una fuerte polémica.

En efecto, el hecho de que las mujeres trabajaran en pantalones cortos y camiseta no pasó desapercibido para los fundamentalistas: un maestro de escuela primaria que las vio invitó a la población, a través de las redes sociales, a "decapitar a las chicas", de acuerdo con la agencia de noticias ANSA.

A su vez, Ali Al Asri, senador del PJD, el Partido de Justicia y Desarrollo, el más conservador y pro-islamista del país, había planteado el caso en el parlamento: "¿Desde cuándo en Europa se hacen trabajos en traje de baño?", preguntó irónico.

Sin embargo, un grupo de intelectuales, políticos, escritores, actores y profesionales marroquíes reaccionaron lanzando en Internet la iniciativa de publicar fotos en pantalones cortos en sus perfiles de Facebook.

"Eliminemos a estos propagadores de odio, no les demos espacio, mostremos que Marruecos es otra cosa", escriben. "Nosotros los marroquíes, marroquíes del mundo, turistas, hombres y mujeres amigos de Marruecos, les negamos el derecho de hablar en nombre de todos", amplia la consigna.

La petición se ha vuelto viral: miles de memes con Albert Einstein en pantalones cortos o juegos de imágenes y palabras como "la vida es corta", están inundando las redes sociales. La movilización exige la renuncia del legislador del PJD que ha criticado la iniciativa de las jovencitas y que el maestro, sea arrestado, y condenado por la justicia por terrorismo.

En el perfil del parlamentario que levantó el alboroto y que ahora se identifica a sí mismo como "miembro del grupo de amistad marroquí-belga", ha aparecido una declaración de disculpa y distanciamiento "de cualquier mala interpretación de mis intenciones".

Por su parte, el profesor marroquí fue detenido y será juzgado por "incitación a actos terroristas", informó la agencia de seguridad de Marruecos.

Amenazadas de regreso a casa

Tres jóvenes belgas -del grupo de 37 que hacían voluntariado en un campamento de trabajo en Marruecos- decidieron regresar a su país tras las amenazas, según confirmaron el viernes los organizadores belgas del programa.

Mientras tanto, la ONG belga para la cual se desempeñaron voluntariamente a las jovencitas en shorts suspendió todos los proyectos de cooperación en Marruecos.

La asociación afirmó que hará "todo lo necesario" para facilitar el regreso de quienes deseen hacerlo antes del término previsto de la estancia, por ahora "tres de los 37 jóvenes actualmente en Marruecos".

Sus responsables precisaron que habían recibido garantías del gobierno marroquí sobre la seguridad de los voluntarios que decidieran quedarse, mediante medidas como la presencia de la gendarmería.

Hace apenas un mes, tres marroquíes radicalizados fueron condenados a muerte por el asesinato en 2018 de dos turistas escandinavas. Los condenados habían actuado en nombre del grupo yihadista Estado Islámico.

Con información de AFP

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