La República de Irlanda tomó un importante paso al convertirse en el primer país del mundo en desinvertir en combustibles fósiles. Legisladores de la cámara baja del Parlamento avanzaron con una propuesta de ley que busca promover la venta "lo más factible posible" de participaciones en distintas inversiones vinculadas al carbón, petróleo, gas y turba, parte de un fondo nacional del gobierno irlandés  valuado en USD 10 mil millones.

El proyecto pasará ahora a la cámara alta, donde se espera que sea aprobado sin grandes trabas, cuando sea evaluado durante el mes de septiembre. En caso de llegar a convertirse en ley, despojaría a la nación europea de participaciones financieras valuadas en más de USD 370 millones, según cifras compartidas por Trócaire, una organización irlandesa que ejerció presión a favor de la iniciativa que contempla los efectos negativos de los combustibles fósiles sobre el medioambiente.

"Demostrémosle a los irlandeses y a la comunidad internacional que estamos listos para pensar y actuar más allá del corto plazo y de los intereses creados" dijo el legislador independiente Thomas Pringle, uno de los principales partidarios del proyecto de ley. "Aprovechemos las oportunidades que se avecinan para generar un cambio real" agregó.

Distintas organizaciones, universidades y grandes ciudades como Nueva York han anunciado sus intenciones de desinvertir en fondos de pensiones multimillonarios asociados a compañías de combustibles fósiles, pero pocos países han tomado la delantera. En 2015, el parlamento de Noruega votó a favor de que sean vendidas sus inversiones en carbón, a la vez que su banco central recomendó que su fondo soberano, valuado en USD 1 billón, dejara de invertir en las petroleras.

Contrario a lo que podría suponerse, Irlanda no es un líder en energías renovables. La nación se ubicó última en el índice de performance de cambio climático de los países europeos de 2018, un estudio que evalúa las políticas climáticas, ubicándose sólo siete lugares por encima de los EEUU en el ranking mundial.

Los expertos aseguran que la nueva iniciativa le permitirá al gobierno irlandés posicionarse mejor para cumplir con los compromisos del Acuerdo de París, pacto del cual es una nación signataria.

"Debemos ser muy claros, hoy mueren personas como resultado directo del cambio climático, con desastres naturales cada vez más frecuentes e intensos, por el hambre y la falta de agua" aseguró Pringle. "Muchos más morirán o serán forzados a migrar si no existe un cambio radical en otra dirección" sentenció el legislador.