Su nuevo nombre es Rachel Meghan Mountbatten-Windsor, duquesa de Sussex (AFP)
Su nuevo nombre es Rachel Meghan Mountbatten-Windsor, duquesa de Sussex (AFP)

Meghan Markle y el príncipe Harry contrajeron matrimonio el sábado pasado en una espectacular ceremonia. Tras el enlace, la actriz estadounidense se convirtió en la duquesa de Sussex.

Formar parte de la corona británica tiene sus beneficios pero también conlleva responsabilidades y sacrificios. La vida y las libertades que tenía Markle ahora cambiaron para siempre.

Los duques de Sussex, Meghan Markle y el príncipe Enrique de Inglaterra, en la celebración del 70.º cumpleaños del príncipe de Gales, en el Palacio de Buckingham el 22 de mayo de 2018 (Pool/AFP – Dominic Lipinski)
Los duques de Sussex, Meghan Markle y el príncipe Enrique de Inglaterra, en la celebración del 70.º cumpleaños del príncipe de Gales, en el Palacio de Buckingham el 22 de mayo de 2018 (Pool/AFP – Dominic Lipinski)

Aunque muchos se imaginan que ser parte de la realeza es sinónimo de castillos, coronas y fiestas de gala, la realidad es que implica una vida dedicada al servicio de la monarquía y esto requiere tener una estructura y seguir una serie de ordenes de etiqueta y protocolo que no deberán ser desafiadas.

Desde ingresar a un salón en un cierto orden establecido hasta no cruzar las piernas y mantener sus faldas de cierto largo, Meghan deberá adherir a estas normas para mantenerse del lado bueno de la reina.

La primera imagen de los recién casados al salir de la capilla de Saint George.
La primera imagen de los recién casados al salir de la capilla de Saint George.