El huevo impactó concretamente en el presidente de la Confederación de Taxistas Autónomos de España, Julio Sanz, que en ese momento estaba al lado de Iglesias. No obstante, al romperse también manchó el pelo y la camisa del líder de Podemos.

Ninguno de los dos ha sufrido daños, más allá de las molestias, aunque Iglesias se retiró casi de inmediato.

En su primera reacción, Iglesias ha apostado por tomárselo con humor. "Me ha hecho un huevo de ilusión acompañar hoy a los taxistas en defensa de los servicios públicos y contra la privatización", ha escrito en un mensaje en Twitter.

La imagen del impacto contrasta con los gritos de "Sí se puede" con los que fue recibido el líder de Podemos, que hace tiempo ya viene respaldado las reivindicaciones de los taxistas frente a Uber o Cabify.

Iglesias ha reiterado "todo" su apoyo al colectivo porque "tienen toda la razón", y ha calificado como "vergonzoso" que el Gobierno "a través de un ministro corrupto esté subvencionando empresas como Uber que no tributan en España y sí en paraísos fiscales".

Para Iglesias, el Gobierno "debe escuchar" a los taxistas y "plantear una agenda que cumpla con sus reivindicaciones".

LEA MÁS: