Trump volvió a exigir al régimen de Irán alcanzar un acuerdo de paz con EEUU: “Si no lo hacen, lo van a pasar muy mal”

El presidente norteamericano dijo que desconoce si Teherán tiene la voluntad de firmar un acuerdo, y advirtió que de no hacerlo sufrirá graves consecuencias

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Trump volvió a advertir al régimen de Irán que firme un acuerdo con EEUU
Trump volvió a advertir al régimen de Irán que firme un acuerdo con EEUU

En medio de negociaciones bilaterales inciertas y el persistente bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, el presidente de Estados Unidos Donald Trump volvió a advertir al régimen de Irán con graves consecuencias si no se alcanza un acuerdo de paz e instó a cerrar las negociaciones bajo mediación paquistaní, mientras la comunidad internacional sigue el desarrollo de los acontecimientos.

El líder republicano dijo que Irán “lo va a pasar muy mal” si no se logra un acuerdo de paz. En entrevista con la cadena francesa BFM TV, afirmó: “Si no lo hacen, lo van a pasar muy mal, muy mal. Más les vale llegar a un acuerdo”.

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El diálogo entre ambos países sigue bajo un frágil alto el fuego pactado desde el 8 de abril, con Pakistán como principal mediador y un escenario regional marcado por el conflicto armado iniciado el 28 de febrero.

Trump rechazó la última contrapropuesta presentada por Irán, calificándola de “inaceptable”. “No tengo ni idea de si van a firmar”, añadió durante la citada entrevista, poniendo en duda la voluntad de Teherán de avanzar en las negociaciones.

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Por parte de Irán, el canciller iraní Abbas Araqchi declaró en rueda de prensa desde Nueva Delhi que “el principal problema es la confianza”: “Cada día es diferente al anterior. El tuit de hoy es distinto al de ayer”. Araqchi subrayó que “aún se intercambian mensajes, aunque lentamente”, y confirmó que Washington retomó contactos tras el rechazo inicial, con el respaldo de intermediarios como Pakistán y China.

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi (REUTERS/Adnan Abidi)
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araqchi (REUTERS/Adnan Abidi)

Las principales diferencias entre ambas naciones giran en torno al programa nuclear iraní. Trump, junto al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, exige el desmantelamiento del uranio enriquecido presente en territorio iraní y garantías de suspensión de las actividades nucleares por 20 años reales. Araqchi ha rechazado estas condiciones, sosteniendo que Irán “nunca ha buscado ni busca armas nucleares”. Además, señaló que la posible propuesta de Rusia para custodiar el material aún no se discute formalmente.

El canciller iraní advirtió que su país está preparado tanto para retomar el combate como para regresar a la mesa de negociaciones. Criticó las posiciones “maximalistas” por parte de Washington, consideradas por la República Islámica como un obstáculo para cualquier avance.

El diálogo formal entre Estados Unidos e Irán continúa estancado, aunque, según el portavoz del Ministerio de Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, “el reloj de la diplomacia no se ha detenido. El proceso de paz está funcionando”, conforme difunde la agencia oficial paquistaní.

Araqchi confirmó que, tras el último rechazo, Estados Unidos reanudó contactos indirectos dentro de un proceso respaldado también por el gobierno chino. “Volvimos a recibir mensajes de los estadounidenses en los que decían que estaban dispuestos a continuar las conversaciones y el diálogo”, indicó Araqchi ante la prensa.

Pakistán mantiene su mediación para lograr un acuerdo de paz entre EEUU e Irán (Seyed Abbas Araghchi via Telegram/Handout via REUTERS)
Pakistán mantiene su mediación para lograr un acuerdo de paz entre EEUU e Irán (Seyed Abbas Araghchi via Telegram/Handout via REUTERS)

La celebración de una nueva ronda de negociaciones directas en Islamabad permanece pendiente, debido a la tensión por el bloqueo en el estrecho de Ormuz y la vigencia del alto el fuego. La capital paquistaní ya había acogido el primer encuentro entre delegaciones en mayo, pero, de momento, no se han informado avances sustanciales.

El estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, se mantiene como una pieza central en la disputa estratégica. Irán conserva el bloqueo de esta vía desde el inicio del conflicto, utilizándolo como instrumento de presión en las negociaciones con Occidente.

Según la televisión estatal iraní, mientras barcos de China, Japón y Pakistán han obtenido autorización para cruzar, varios países europeos negocian con la marina de los Guardianes de la Revolución para facilitar el paso de embarcaciones. El jefe de la Comisión parlamentaria de Seguridad Nacional, Ebrahim Azizi, explicó que Irán ha implementado “un mecanismo profesional de gestión del tráfico” y que “solo se beneficiarán los barcos comerciales y las partes que cooperen con Irán”.

Azizi advirtió que la ruta “permanecerá cerrada a los operadores del proyecto llamado ‘libertad’”, en referencia a la operación militar estadounidense destinada a escoltar buques comerciales bloqueados. Además, declaró que Teherán cobrará tasas especiales a quienes utilicen el paso, reforzando así su postura ante la falta de avances diplomáticos.

Irán mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz (REUTERS)
Irán mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz (REUTERS)

Desde el 8 de abril, Washington mantiene su propio bloqueo sobre los puertos iraníes y ha incautado buques en la zona, agravando las fricciones con Teherán. El jueves anterior, Irán permitió el paso de más de 30 navíos chinos por el estrecho, consolidando a China como su principal socio petrolero.

Las gestiones diplomáticas suman nuevos actores. El presidente chino Xi Jinping pactó con Trump que el estrecho debe reabrirse lo antes posible. Trump añadió que Xi ofreció la mediación de Beijing, aunque no se han divulgado detalles oficiales por parte del gobierno chino.

Varios países europeos también negocian con Irán para restablecer rutas comerciales estratégicas y lidiar con la volatilidad de los precios energéticos. El Ministerio de Exteriores de Pakistán reafirmó su compromiso como mediador y su propósito de evitar una escalada y estabilizar la región.

En este contexto, la vía diplomática sigue condicionada por las demandas nucleares estadounidenses y la presión militar en torno al estrecho de Ormuz.

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