Peña Nieto y Federico Figueroa, la presunta relación con el narco que sería clave en el caso de los 43: Anabel Hernández

El hermano de Joan Sebastian, remarca la periodista, ya ha sido señalado como el autor intelectual del ataque contra los normalistas... pero habría sido protegido por el mismo expresidente Enrique Peña, quien era su amigo

(Foto: EFE/ Sáshenka Gutiérrez)
(Foto: EFE/ Sáshenka Gutiérrez)

Este fin de semana se cumplieron siete años de los hechos ocurridos en el municipio de Iguala, en el estado mexicano de Guerrero, en los que tras la interceptación de un par de autobuses, desaparecieron 43 estudiantes de la Normal Rural del municipio de Ayotzinapa. Desde entonces varias han sido las versiones vertidas en declaraciones, líneas de investigación, declaraciones de las propias autoridades... pero sigue aún no se puede responder la principal de todas las preguntas: ¿dónde están los 43 normalistas?

Anabel Hernández es una de las periodistas que más de cerca ha seguido e investigado este tema en los últimos años. Ha viajado por todo el país recabando testimonios. Se ha reunido con testigos, criminales y víctimas, en su intento por reconstruir qué fue lo que verdaderamente pasó entre el 26 y el 27 de septiembre de 2014 en Iguala.

Ahora, en su columna Contracorriente, que escribe para Deutsche Welle, la periodista enfatiza una nueva línea que ha encontrado en todo su proceso de investigación, protagonizada por el hermano del cantante Joan Sebastian, Federico Figueroa a quien se ha vinculado con el narcotráfico, y su amistad con el expresidente de México, Enrique Peña Nieto (2012-2018). Eso sumado a la supuesta protección que ambos, junto con el Ejército, tienen actualmente por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

(FOTO: CLAUDIO CRUZ / AFP)
(FOTO: CLAUDIO CRUZ / AFP)

La autora recuerda que hace un año ella reveló que en esos hechos participó el narcotraficante Martín Villegas Navarrete, un operador muy importante del Cártel de los Beltrán Leyva, quien controlaba parte del territorio de Guerrero y Morelos. Ella lo entrevistó incluso, en 2016, y él le confirmó que era narco. También le dijo que era amigo muy cercano de Federico Figueroa.

“Desde 2014, Federico Figueroa fue señalado por miembros de la delincuencia organizada de ser el autor intelectual del ataque contra los normalistas. En 2015, en Morelos, fueron colocadas diversos desplegados públicos, escritos en mantas clandestinas. ‘Señores guerrerenses, padres de los normalistas de Ayotzinapa, no se dejen engañar y que tampoco se les olvide lo de sus hijos y familiares, pregúntenle a Federico Figueroa a dónde están sus hijos, él sabe el paradero de los normalistas, él mandó a levantarlos…', decía una de las llamadas narcomantas. El propio gobernador del estado de Morelos, Graco Ramírez, a principios de 2016, acusó públicamente a Federico Figueroa de ser líder del grupo criminal Guerreros Unidos. La PGR lo llamó a declarar en enero de 2016 solo por trámite y lo dejó ir sin más ni más”, relata la periodista.

Entonces recordó que en 2018 tuvo acceso al testimonio de un testigo, quien confirmó que la agresión ocurrió en un intento por recuperar droga del jefe superior. También declaraba que era un operativo orquestado por los militares y policías federales y municipales. Esa persona también señaló que, destazados y no quemados, los restos de los normalistas fueron arrojados al Cañón del Zopilote, en Mezcala. Y en ese mismo relato, indica Hernández, el testigo dijo claramente que Federico Figueroa era parte del grupo criminal que ordenó el ataque contra los normalistas.

(FOTO: DANIEL AUGUSTO /CUARTOSCURO.COM)
(FOTO: DANIEL AUGUSTO /CUARTOSCURO.COM)

Luego, en este año, entrevistó a un menos que sicario de los Beltrán Leyva, describe ella, un mero mandadero. Pero su testimonio se vuelve relevante porque en una ocasión, por azares del destino, le tocó presenciar un reunión que pudiera ser clave en este caso. Esta tuvo lugar en Juliantla, Morelos, entre finales de 2007 y principios de 2008.

“Ahí estaban reunidos los narcotraficantes Arturo Beltrán Leyva, Edgar Valdés Villarreal, Sergio Villarreal Barragán y el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, quien gobernó dicha entidad del 2005 al 2011. El anfitrión era el cantante José Manuel Figueroa, mejor conocido como Joan Sebastián, el hermano de Federico Figueroa. ‘El ambiente era de negocios’, me dijo el testigo quien estuvo presente en el lugar al menos 40 minutos, suficiente para identificar claramente a Peña Nieto”, cuenta la periodista, recordando que en el juicio de Joaquín el “Chapo” Guzmán, ocurrido en Nueva York en 2018, “se había ventilado que miembros de la cúpula del Cártel de Sinaloa, a la que pertenecieron los Beltrán Leyva, había dado millones de dólares a Peña Nieto para su campaña presidencial”.

La periodista también indica que ahora Peña Nieto y Federico Figueroa son parte clave de la trama y por eso deben ser investigados a fondo. Pero también advierte que la actual administración, encabezada por López Obrador, realmente los está protegiendo.

“Ya han pasado tres años de aquella promesa de justicia hecha por AMLO a las familias de los 43 normalistas desaparecidos y de los sobrevivientes. Pero no ha cumplido. Su falla no es menor, porque no es la falla de un hombre que al menos lo ha intentado, es la falla de un hombre que ha protegido con intención a Peña Nieto, al Ejército y los altos mandos de la Policía Federal. No nos ha dicho por qué los protege, hay que averiguarlo”, concluye Anabel Hernández.


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