Legionarios de Cristo (Foto: Facebook@Legionarios de Cristo)
Legionarios de Cristo (Foto: Facebook@Legionarios de Cristo)

Tras la renuncia de varios miembros de los Legionarios de Cristo, las víctimas de abuso sexual que han denunciado a los distintos implicados exigen que se les imponga un castigo penal a sus agresores, además de su renuncia al sacerdocio. Por otro lado, piden que la organización católica sea disuelta por la Santa Sede, que hace unos días anunció que comenzaría una investigación en contra de la congregación.

Durante décadas, integrantes de esta organización denunciaron abusos sexuales por parte de los sacerdotes. En varias ocasiones ex miembros, como Erick Escobar, informaron que dentro existían fuertes actividades de pederastia enraizada entre los miembros.

A finales de 2019, los Legionarios de Cristo aceptaron por primera vez en la historia que miembros de su organización habían abusado sexualmente de 175 menores, de los cuales 60 habían sido agredidos por el padre Marcial Maciel, fundador de la congregación, además de otros 32 sacerdotes entre los que se encuentran Fernando Martínez y Eloy Bedia Diez.

Estos dos últimos estuvieron envueltos en un escándalo en el que los Legionarios encubrieron los casos de abuso sexual del sacerdote Fernando Martínez Suárez, cuyos abusos sexuales salieron a la luz en una investigación realizada por la agencia AP llamada “Es un secreto: Una carta narra abusos en escuela mexicana”.

Una carta de una víctima reveló los abusos de Fernando Martínez en una escuela mexicana (Foto: Archivo)
Una carta de una víctima reveló los abusos de Fernando Martínez en una escuela mexicana (Foto: Archivo)

En la epístola, Biani López-Antúnez, víctima de Martínez con tan solo 10 años, narró a su profesora, Beatríz Sánchez, como el sacerdote abusaba y agredía a sus compañeras y a ella. Estas agresiones eran encubiertas por el prelado Eloy Bedia.

La renuncia de estos dos sacerdotes llevó a Biani a afirmar al periódico Reforma que para ella un castigo ejemplar sería ver en prisión a sus agresores y que la Santa Sede disolviera la organización. La investigación del Vaticano en contra de Los Legionarios de Cristo, tras la difusión de la carta de la víctima, tiene el objetivo de “individuar responsabilidades personales por la negligencia o encubrimiento de este caso”.

La organización católica denunciada dijo sobre el caso que se avergonzaba "de los abusos cometidos por Fernando Martínez Suárez (...) y por la falta de una acogida adecuada de las víctimas”.

Tras haber vivido tan traumáticas experiencias, López-Antúnez, señaló que le gustaría sentar un precedente y presentar una postura en la que la organización que la agredió a ella y a tantos niños se disuelva.

Se les tiene que investigar, se les tiene que dictar sentencia en el ámbito penal y civil, no solamente en el ámbito eclesiástico.

Una de las cosas que más destacó al medio fue que los líderes de la organización solaparon muchas violaciones y que las personas señaladas por abusos cometidos en los años 90 son aquellos que hoy en día se encuentran liderando la congregación.

Las víctimas aseguran que la renuncia al sacerdocio ya no tiene ningún peso (Foto: Archivo)
Las víctimas aseguran que la renuncia al sacerdocio ya no tiene ningún peso (Foto: Archivo)

Agregó que “más allá de estas personas que son los encubridores directos de este caso, es toda la institución y es como se maneja toda la institución y como toda la institución mueve, protege, encubres unos a otros y son los mismos que están en la cúpula ahorita"

Otra víctima del cura, Belén Márquez, también realizó esa petición pues considera que la renuncia a la congregación “ ya no tiene más peso y credibilidad más que afrontar las instancias eclesiales, así como penales y civiles”. Del mismo modo invitó a la organización a aceptar que hubo negligencia y encubierto.

Los Legionarios de cristo son una congregación fundada en 1941 que ha sido acusada en repetidas ocasiones de abuso sexual, uno de sus fundadores Marcial Maciel, también se encuentra acusado por varios delitos sexuales. Ahora que las víctimas no permanecerán calladas, la Santa Sede de El Vaticano tomará cartas en el asunto con su investigación.

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