Salcido debutó, fue campeón y se consagró con el equipo de Guadalajara y gracias al conjunto rojiblanco forjó una carrera de éxitos (Foto: Reuters)
Salcido debutó, fue campeón y se consagró con el equipo de Guadalajara y gracias al conjunto rojiblanco forjó una carrera de éxitos (Foto: Reuters)

Uno de los referentes más importantes de las Chivas de Guadalajara en la época moderna se llama Carlos Salcido. Ya sea como defensa lateral, central o volante defensivo, su presencia en el campo siempre fue garantía de calidad y aunque actualmente juega con los Tiburones Rojos de Veracruz, eligió el último partido de la temporada para su retiro, el cual será, precisamente, contra el equipo de sus amores, las Chivas.

“Han pasado bastantes años, sabemos que esta carrera es así. Tenía en mente que iba a llegar este día y soy afortunado, bendecido por terminar mi carrera ante el equipo de mis amores. Simplemente estoy disfrutando”, declaró el futbolista.

Nació en Ocotlán, Jalisco, y a pesar de que su vida sufrió un cambio radical por la muerte de su madre, quien padecía cáncer y por el distanciamiento de sus hermanos, “Sasa”, como también es conocido, encontró un camino que le dio muchas satisfacciones al convertirse en futbolista profesional.

En su primer equipo, Carlos Salcido ganaba 1,000 pesos al mes. (Foto: Twitter)
En su primer equipo, Carlos Salcido ganaba 1,000 pesos al mes. (Foto: Twitter)

Debido a las dificultades, Carlos, entonces de 14 años, se mudó a la capital jalisciense. Para el año 1999 asistió a un partido con unos amigos quienes jugaban el Club Jalisco. Tuvo que participar para completar el cuadro titular y sus capacidades llenaron el ojo de Ramón Calderón, director técnico del conjunto, quien le ofreció un sueldo de 1,000 pesos mensuales. Ahí comenzó su carrera.

Únicamente bastó una temporada para captar el interés de las Chivas de Guadalajara, institución que lo fichó en el 2000. Su primer partido como parte de la escuadra rojiblanca fue en 2001, pero la directiva decidió mandarlo a un equipo filial en la Segunda División para que tomara un mejor nivel de competencia.

Para el 2004, ese objetivo ya se había cumplido, ya que en ese año, Sasa ya era parte del cuadro titular de uno de las Chivas, uno los equipos más populares de México. Desde entonces, su velocidad y buenas conducción del balón por la banda izquierda se convirtieron en los elementos que le conseguirían grandes oportunidades.

Durante su estancia en Holanda, Carlos Salcido se convirtió en un referente en el PSV Eindhoven. (Foto: PSV)
Durante su estancia en Holanda, Carlos Salcido se convirtió en un referente en el PSV Eindhoven. (Foto: PSV)

En el 2005 fue una parte fundamental para la participación de la selección mexicana en la Copa Confederaciones, pues además de montar una sólida defensa, sus incorporaciones al ataque resultaban sumamente peligrosas. De aquel torneo, gran parte de la afición aún recuerda su golazo en la semifinal contra Argentina.

A partir de entonces, se convirtió en un referente del equipo nacional. Jugó tres Mundiales con el Tri e incluso fue parte medular como uno de los líderes en el equipo mexicano que consiguió la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Después de su gran participación en el Mundial de Alemania 2006, Salcido comenzó su aventura por Europa. El PSV Eindhoven lo contrató y aunque tuvo problemas para adaptarse, también se convirtió en un elemento titular e incluso logró ganar varios campeonatos, incluidos dos ligas Eredivisie.

La Copa Confederaciones 2005 fue uno de los torneos que consagraron la carrera de Salcido. (Foto: Twitter)
La Copa Confederaciones 2005 fue uno de los torneos que consagraron la carrera de Salcido. (Foto: Twitter)

Posteriormente, pasó al Fulham, de la Liga Premiere de Inglaterra, pero su rendimiento no fue el mejor, razón por la cual se vio obligado a regresar a México, y Tigres UANL fue la institución ideal para ello. En el club regiomontano ganó un campeonato en tres años con la institución.

En el 2014 decidió regresar a las Chivas, el equipo que lo formó y le dio la oportunidad de debutar en el máximo circuito del fútbol mexicano. Si bien su edad ya no le daban para correr al mismo nivel como lo hacía en sus primeros años, la calidad e inteligencia con el balón en los pies se mantuvieron intactos.

Con el gafete de capitán en su brazo, Sasa orientó a las Chivas a varios títulos, entre ellos, la Liga de Campeones de la Concacaf 2018 y el del torneo Clausura 2017, que consiguió en la casa de los rojiblancos en contra de uno de sus ex equipos, Tigres.

“Estoy en un momento en donde sé que me puedo hacer a un lado. Me voy tranquilo, porque en todos los equipos donde estuve luché por tratar de conseguir objetivos (...). Me puedo retirar del fútbol con un partido especial para mí, en una cancha que me dio la oportunidad de realizar un sueño muy grande que era levantar un título. Va a ser muy especial”.

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