Los familiares de las cinco víctimas iniciaron una campaña desesperada para encontrar a éstas (Foto: Twitter/amgolbalmedia4)
Los familiares de las cinco víctimas iniciaron una campaña desesperada para encontrar a éstas (Foto: Twitter/amgolbalmedia4)

El secuestro de una familia en Acapulco, Guerrero, sigue arrojando datos indignantes. A su rapto por presuntos sicarios de la zona, se suma la indiferencia de las autoridades locales.

La madrugada del 15 de octubre, en la colonia Simón Bolivar, ubicada en uno de los polígonos más peligrosos del puerto de Acapulco, un comando irrumpió violentamente en una vivienda y “levantó” a una familia integrada por cinco personas: Adriana Gutiérrez, de 35 años, sus hijos, Pedro Ramírez, de 16 y Rene Calderón, de 11.

En el lugar también se encontraban su sobrino, Hiram Josué, de 19 y su madre, Honoria Rendon, de 70.

Horas después, sus familiares interpusieron la denuncia por la desaparición. Las autoridades judiciales activaron la Alerta Amber y el Protocolo Alaba para localizarlos, pero hasta hoy, no se sabe nada de ellos.

El reporte de la Fiscalía indica que ambas mujeres adultas vestían pijama y estaban descalzas al momento de su desaparición. Sobre los menores sólo se dijo que Pedro presenta acné en la cara, usa braquets y tiene una perforación en la oreja izquierda. Mientras el más pequeño, Rene Orfanel, tiene una cicatriz en la barbilla.

El pasado jueves, los familiares de las víctimas decidieron cerrar las calles de la zona Diamante, para exigir la aparición de éstas. Aseguraron que aunque interpusieron una denuncia, la Fiscalía de Guerrero no les ha dado ningún avance.

La familia de los cinco desaparecidos cree que no se trata de ningún secuestro, ya que sus raptores no han pedido ningún tipo de rescate. “El fiscal nos prometió que está trabajando, y diario que vamos, que está trabajando, pero no se ve”, detalló uno de los allegados.

Una familia desapareció en Acapulco, Guerrero. La Fiscalía apunta a un levantón por una organización criminal (Foto: Twitter/FGEGuerrero)
Una familia desapareció en Acapulco, Guerrero. La Fiscalía apunta a un levantón por una organización criminal (Foto: Twitter/FGEGuerrero)

Dicha respuesta los llevó a cerrar ambos sentidos del Bulevard de las Naciones, pero algunos turistas intentaron quitarlos. Aunque algunos lograron pasar, la familia volvió a cerrar la vía durante casi tres horas. ¡Gobernador, si fueran tus hijos ya los estarían buscando", alzó la voz una de las manifestantes. “¡Los niños son sagrados!" se escucha en otra de las consignas.

Tras la manifestación, los familiares pudieron contactar a personal del gobierno de Guerrero, que les prometió una reunión con el mandatario estatal, Héctor Astudillo.

“Lo único que pido a las personas que tengan a mi nieto, es que me lo regresen con vida. Es un niño. También pido por su familia, desde luego”, suplicó María Félix Ávila, abuela paterna de Rene.

Antes de desaparecer, el niño Rene Calderón era un destacado alumno de primaria; Pedro Ramírez, estudiaba en la Preparatoria no. 7 de la Universidad Autónoma de Guerrero; su madre, Adriana Gutiérrez, cursaba la licenciatura de Psicología en esa misma institución. El sobrino, Hiram Almazán, era alumno de la Facultad de Cultura Física y Deporte y Honoria Rendón vendía comida en una escuela primaria.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública registró que de enero a agosto de 2019 se cometieron 339 delitos contra la libertad personal, de ellos 39 fueron tipificados como secuestro.

Hasta agosto, ningún rapto fue clasificado como secuestro con calidad de rehén.

Esta semana el Protocolo Alba también ha sido activado para Estephany Garibay Nolasco, de 24 años, quien desapareció en la colonia el Carmen del municipio de Ometepec, Guerrero. La FGE Guerrero señaló que la mujer tiene una cicatriz a consecuencia de cesárea e implante subdérmico en el brazo izquierdo.

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