Rastros de los enfrentamientos armados en Culiacàn
Rastros de los enfrentamientos armados en Culiacàn

Aumentó a 14 el número de personas muertas por las balaceras del pasado jueves en Culiacán, cuando fuerzas federales retuvieron a Ovidio Guzmán López,”El Ratón”, hijo de El Chapo Guzmán, informó la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sinaloa.

De ese total, cuatro son víctimas inocentes, pues fueron asesinadas de manera circunstancial y el resto pertenecían al Ejército y al crimen organizado.

Además, con base en información del diario Reforma, hay 21 heridos, de los cuales, 3 de ellos están internados, pero fuera de peligro.

Cabe mencionar que el pasado viernes, tras los ataques generados para evitar la captura del hijo de “El Chapo”, Ovidio Guzmán López, el Gabinete Federal de Seguridad informó que eran ocho los muertos.

Balacera en Culiacán (Foto: Especial)
Balacera en Culiacán (Foto: Especial)

De ese total, cuatro eran de personas identificadas como parte de grupos criminales, un elemento de la Policía Estatal, otro de la Guardia Nacional y dos civiles, de los cuales no se explicó si eran víctimas circunstanciales.

La confusión sobre lo que sucedió en el fraccionamiento Tres Ríos en Culiacán fue total.

Según la primera versión oficial, divulgada la noche del jueves por el secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo, una patrulla de la Guardia Nacional integrada por unos 30 miembros, realizaba un patrullaje de rutina en el fraccionamiento de Tres Ríos en Culiacán, cuando en torno a las 15:30 horas fueron agredidos desde una vivienda.

Los militares repelieron el ataque y tomaron el control de la vivienda. Dentro había cuatro personas, uno fue identificado como Ovidio Guzmán, aseguró Durazo.

Antes de publicarse el mensaje del secretario, comenzó a circular una foto del hijo de “El Chapo” Guzmán presuntamente después de su arresto.

El pasado 19 de octubre, 230 elementos de las Fuerzas Armadas arribaron a Culiacán (Foto: Twitter/sspsinaloa)
El pasado 19 de octubre, 230 elementos de las Fuerzas Armadas arribaron a Culiacán (Foto: Twitter/sspsinaloa)

En febrero de este año, Ovidio fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos de conspiración para distribuir drogas e importarlas a la Unión Americana, junto con su hermano Joaquín Guzmán López, de 34 años.

Un día después, en su conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que respaldó la decisión de liberar a Ovidio para proteger a los ciudadanos, ya que se ponía en riesgo la vida de mucha gente, incluida la de familias de militares y policías. “No puede valer más la captura de un delincuente que las vidas de las personas”, aseguró.

El mandatario afirmó que lo del jueves se trató de un operativo que llevó a cabo el Ejército, a partir de una orden de aprehensión provisional con fines de extradición a Estados Unidos emitido por un juez federal contra Ovidio Guzmán López, sin embargo, esta versión es distinta a la de Alfonso Durazo, quien dijo que se había tratado de una agresión directa.

Después de que fuerzas federales ejecutaron una orden de aprehensión con fines de extradición en Culiacán, en contra del hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, se desataron balaceras en la localidad, lo que orilló al gobierno a desistir de su acción. Según reportes los sicarios del Cártel de Sinaloa rebasaban 2 a 1 a los elementos castrenses, tomaron rehenes y amenazaron con atacar a la población civil.

(Fotoarte: Jovani Pérez Silva/Infobae México)
(Fotoarte: Jovani Pérez Silva/Infobae México)

Desde la tarde del jueves cuando se dieron a conocer los primeros detalles de la claudicación del gobierno, la conversación nacional giró en torno a esa polémica decisión.

De acuerdo con una encuesta del diario Reforma publicada este lunes, el 49% de los mexicanos reprobó la decisión de liberar a Ovidio Guzmán, mientras que el 45% cree que fue lo correcto.

A pesar de que el presidente López Obrador negó que la liberación de Ovidio muestre debilitamiento del Estado el 56% de los mexicanos considera que la estrategia de seguridad está fracasando.

“No es tiempo de cambiar la estrategia... además de este caso, hay otros indicios de que vamos por el rumbo correcto”, sostuvo Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.

Expresión que trajo a la mente de muchos la frase con que el gobierno de Felipe Calderón utilizaba cuando desató su guerra contra el narcotráfico: “En la guerra contra el narco, vamos ganando, aunque no lo parezca".

Después del fallido operativo, el gabinete de seguridad aceptó errores, precipitación y falta de capacitación en el intento de arrestar a Guzmán López. Sus titulares que representan al Ejército, la Marina y Seguridad Pública, rechazaron presentar su renuncia.

Múltiples editoriales coincidieron en que la derrota del gobierno sentaría un precedente nefasto para todo el sexenio de López Obrador.

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