Los Mexicles fueron señalados como los presuntos asesinos de las tres niñas que fueron acribilladas este fin de semana en Ciudad Juárez (Foto: Especial)
Los Mexicles fueron señalados como los presuntos asesinos de las tres niñas que fueron acribilladas este fin de semana en Ciudad Juárez (Foto: Especial)

Este fin de semana una nueva tragedia acaparó los titulares en los medios nacionales: se trata del homicidio de niñas en Ciudad Juárez. Las menores fueron acribilladas por un grupo de sicarios que disparó en más de 100 ocasiones en su contra y terminó dándoles el "tiro de gracia" (un balazo en la cabeza).

Las primeras averiguaciones han señalado como responsables del ataque a Los Mexicles, una facción del Cártel de Sinaloa. Se trata de una de las células armadas y más violentas del grupo criminal. Los reportes señalan que nacieron como una banda de robo de vehículos, asalto a comercio y extorsión. Fue formada por pandilleros deportados de Estados Unidos a México que inicialmente se asentaron en la zona norte del país.

De acuerdo con viejos documentos de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), el mayor número de criminales que conforman esta célula habitan en las colonias Altavista, Felipe Ángeles y Chaveña. Fueron reclutados por el Cártel de Sinaloa para hacerle frente al Cártel de Juárez.

Su tendencia fue apoyar al cártel con el fin de constituir una fuerte defensa en contra de otras pandillas que se formaron al interior de las prisiones de El Paso. Sin embargo, tras agruparse con la organización antiguamente dirigida por Joaquín el Chapo Guzmán,  Los Mexicles se convirtieron en los principales perpetradores de delitos graves, como homicidio y extorsión.

Son una facción del Cártel de Sinaloa; el año pasado sufrieron una ruptura en el interior de la pandilla, que provocó el aumento de la violencia en el estado (Foto: Especial)
Son una facción del Cártel de Sinaloa; el año pasado sufrieron una ruptura en el interior de la pandilla, que provocó el aumento de la violencia en el estado (Foto: Especial)

De asaltantes se convirtieron en sicarios al servicio de Guzmán Loera, con una estructura casi militar que registra rangos como tenientes y sargentos. Según medios especializados en el crimen organizado, los integrantes se llegaban a comunicar a través de mensajes escritos en náhuatl a fin de hacer difícil la filtración del texto. Esta práctica se originó en las prisiones de Estados Unidos como una forma de evitar que los policías de las cárceles entendieran lo que hablaban.

En agosto de 2018 un nuevo capítulo de confrontación entre los cárteles se abrió luego de que presuntos integrantes de la pandilla Artistas Asesinos (AA) anunciaran una guerra contra sus ex compañeros, Los Mexicles, también conocidos como Fuerzas Especiales Mexicles.

Según se reportó en tal ocasión, tras la ruptura en dos facciones de la pandilla delincuencial, empezaron a circular en redes sociales una serie de videos en los que supuestos integrantes de AA amenazan de muerte a sus contrincantes.

"Aquí estamos mugrosos, hijos de su puta madre, los Artistas Asesinos representando a Ciudad Juárez. Aquí se pelan la verga. A chingar a su puta madre, aquí estamos y no nos vamos (…) esto va para Los Mexicles: ¿piensan que con sus pinches carritos de mierda nos van a asustar? (…) saben quién los hizo (…) la tierra es de quien la trabaja", dice en la grabación una voz que se identifica como miembro de la pandilla. A su lado aparecen otros sujetos con la cara cubierta y portando armas largas frente a tres vehículos con las luces encendidas.

La fiscalía del estado atañe el aumento de los homicidios a la pugna entre los viejos miembros de la pandilla (Foto: Cuartoscuro)
La fiscalía del estado atañe el aumento de los homicidios a la pugna entre los viejos miembros de la pandilla (Foto: Cuartoscuro)

De acuerdo con el fiscal del estado en la zona norte, Jorge Nava López, la ruptura entre las dos facciones se originó cuando una parte de ellas hizo alianza con la organización delictiva La Línea, con la que en los años más violentos del estado mantuvieron una rivalidad acérrima.

Según recabaron los medios locales a inicios de este año, su separación ha provocado una nueva guerra en Ciudad Juárez, donde se están liquidando unos a otros. El Gobierno del estado reportó que fue esto lo que provocó que las estadísticas de homicidios se dispararan en la entidad de mayo a agosto del año pasado, cuando 660 personas perdieron la vida. Se liquidaban en los viejos sectores que solían trabajar juntos e incluso en sus domicilios.

Algunas de las víctimas eran encontradas con vestimenta de mujer en alusión a que se cambiaron de bando, según explicó la propia fiscalía del estado. En ese sentido, las autoridades siguen trabajando para contener la racha de homicidios del presente año.