(Video: Infobae)

Por Diana Zavala

Santo! ¡Santo!", gritaban miles de personas en el Toreo Cuatro Caminos mientras El Santo era cargado en hombros con dirección a los vestidores, mientras un mariachi tocaba Las Golondrinas. Así se vio salir por última vez a uno de los ídolos más grandes de la lucha libre mexicana.

Momentos antes con el cuerpo tendido sobre la lona, El Santo no sucumbió ante las rudezas de "los malos" quienes lo pateaban sin cansancio y sin darle la oportunidad de ponerse de pie. Liderados por El Perro Aguayo, el equipo de los rudos no tuvo consideración alguna por el "Enmascarado de Plata" en su última actuación en el ring.

Fue este aspecto el que encendió los ánimos de los espectadores. A pesar de estar todos reunidos con el mismo objetivo, homenajear a uno de los luchadores más importantes del mundo, su actuación fue transparente. Se luchó de manera genuina, sin darle un trato preferencial al celebrado.

El compañero técnico del Santo, El Solitario, se lanzó sobre el cuerpo de la estrella que se retiraba aquél 12 de septiembre de 1982. Lo cubrió de los duros golpes que recibía, momentos antes de que al finalizar la lucha declarara que era el mejor luchador de todos los tiempos.

Después del fallecimiento de “El Santo” y “Blue Demon” no se volvió a ver ningún luchador (Foto: Cuartoscuro)
Después del fallecimiento de “El Santo” y “Blue Demon” no se volvió a ver ningún luchador (Foto: Cuartoscuro)

Finalmente la lucha terminó por descalificación de los rudos. El bien volvió a triunfar sobre el mal y El Santo resultó victorioso por última vez.

Fue así, como dos años antes de su muerte, se retiró una de las figuras de la lucha libre mexicana más icónicas. Quien trascendió y fue más allá de los cuadriláteros para perpetuar su imagen en 54 cintas cinematográficas, de las cuáles algunas le dieron la vuelta al mundo.

Después del fallecimiento del "Enmascarado de plata" y Blue Demon, ningún luchador volvió a ser ídolo en las pantallas de los cines. Parecía que  la pasión por la lucha libre se iba desvaneciendo, porque las grandes figuras dejaron de ocupar papeles protagónicos en el séptimo arte.

Pero esto no se debe a que la lucha libre mexicana haya dejado de ser querida. Una de las muestras de que este deporte/espectáculo no ha sido olvidado, es la promulgación del Día Nacional de la Lucha Libre mexicana, aprobada el 2 de abril en la Cámara de Diputados en México. El festejo se realizará los días 21 de septiembre de todos los años, fecha que corresponde al Consejo Mundial de la Lucha Libre (CMLL).

Primera caída: cambio en la industria del entretenimiento

Héctor Villareal mencionó que el negocio de la lucha libre cambió (Foto: Eunice Adorno/CUARTOSCURO)
Héctor Villareal mencionó que el negocio de la lucha libre cambió (Foto: Eunice Adorno/CUARTOSCURO)

El negocio cambió, pero no su atractivo, explicó el experto Héctor Villarreal, antropólogo social, en entrevista con Infobae México.

La desaparición de los luchadores en la pantalla grande responde al cambio de las figuras de salvadores proyectadas en las cintas. "Antes no había mucha competencia en el cine en términos de los iconos que representan el bien y el mal. En cambio ahora que tienes todo este universo de cine de Hollywood de superhéroes y muchos otros referentes que compiten con lucha libre", detalló. También las grandes estrellas de otros deportes como el fútbol, restaron el protagonismo a los luchadores.

Lo que provocó que cambiara el modelo de negocio. Las luchas de compañías como el Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) y la Asistencia, Asesoría, Administración (AAA), migraron a la pantalla chica para realizar transmisiones de fines de semana, y en las arenas en donde se realizan las luchas, se apostó por la atracción de turistas.

Durante años esta organización funcionó de forma efectiva. Incluso, las nuevas figuras de la lucha libre comenzaron a tener participaciones en telenovelas y programas de televisión, como El Hijo del Perro Aguayo (quien falleciera en el ring), que interpretó un papel en la producción de Televisa Qué pobres tan ricos.

Sin embargo, otro obstáculo se le presentó al deporte cuando dejó de ser transmitido en televisión. Las negociaciones y contratos que el CMLL tenía con televisión abierta no eran beneficiosas para la compañía de lucha libre, por lo que decidieron buscar otros medios de difusión.

Segunda caída: salto a las plataformas digitales

El formato que se transmitía la lucha cambió (Foto: Juan Pablo Zamora/CUARTOSCURO)
El formato que se transmitía la lucha cambió (Foto: Juan Pablo Zamora/CUARTOSCURO)

"Todo evoluciona, a veces para bien, a veces para mal. Que la mayoría de las veces es para mal porque se va perdiendo la esencia de la lucha libre", comentó en entrevista con Infobae México Tony Salazar, instructor del CMLL y ex-estrella de la lucha libre mexicana.

El formato en el que se transmitían las luchas tuvo que cambiar. La empresa de luchas más antigua de México optó por la plataforma de streaming Marca Claro, para atraer al público a las arenas a través de las pantallas.

También apostaron por las redes sociales y comenzaron a hacer transmisiones a través de su página de Facebook.

A pesar de que el alcance no era el mismo y se podía pronosticar una baja en la popularidad de la lucha libre. Esto no sucedió. Las arenas continuaron llenándose y turistas de todo el mundo siguieron asistiendo a ver el espectáculo en vivo.

"Nosotros teníamos las mismas entradas, quiere decir que a la gente no le interesaba tanto a la televisión. A la gente, a la empresa y a los luchadores les interesaba más que venga la gente a pagar, porque la gente que ve televisión no paga. Pero sí han habido muchos retos. Han habido luchadores que se van a otras empresas. Ha habido obstáculos de no tener publicidad en televisión y sin embargo la lucha libre sirve tan campante como hace 85 años", dijo Tony Salazar.

Tercer caída: falta de ídolos

Para que un luchador se convierta en ídolo debe de tener carisma, talento, autenticidad y parecer luchador (Foto: Ivan Meza/CUARTOSCURO)
Para que un luchador se convierta en ídolo debe de tener carisma, talento, autenticidad y parecer luchador (Foto: Ivan Meza/CUARTOSCURO)

Para que un luchador se convierta en un ídolo debe tener por lo menos cuatro características: carisma, talento, autenticidad y parecer luchador, coinciden Tony Salazar y el catedrático de la UNAM, experto en lucha libre, Ángel Garfias.

"En la lucha libre cada 10 u 8 años sale un súper ídolo que regresa a la gente a las arenas y a las taquillas. Ese es el problema que tenemos. El último gran ídolo fue Místico, el primero que hubo,donde arrasó con toda la gente, con niños mujeres, ancianos, gente mayor, artistas, gobernadores, diputados y todo el mundo regresó a la Arena México a conocerlo", dijo Tony Salazar.

Aunque en la actualidad hay otras estrellas como Karístico (antes Místico), Psycho Clown de la AAA, Rush o Ángel de Oro, para el experto del CMLL no hay ninguna figura consolidada que haya logrado tomar la relevancia de personajes como El Santo y Blue Demon.

Estas figuras son visibles no sólo en la afluencia de personas que asiste a la arena cuando luchan. También se hacen presentes en la venta de productos referentes a la lucha libre.

La señora Concepción Ramírez, quien ha vendido máscaras y juguetes frente a la Arena México durante 55 años, comentó en entrevista para Infobae México que los artículos que más solicitan los clientes son los de luchadores como Místico, Karístico, Sangre Azteca, Polvora y Atlantis, quienes a su parecer llegaron a reemplazar a los antiguos ídolos.

Cuarta caída: Regreso a la televisión y propias producciones

Las principales empresas deportivas del país modificaron sus actividades para lograr escenarios que las beneficiaran más (Foto: Cuartoscuro)
Las principales empresas deportivas del país modificaron sus actividades para lograr escenarios que las beneficiaran más (Foto: Cuartoscuro)

Antes del regreso de la lucha libre mexicana a la televisión, las principales empresas deportivas del país modificaron sus actividades para lograr escenarios que las beneficiaran más.

El CMLL se convirtió en una productora que graba el material luchístico y lo vende a distintas televisoras. Algunas son Telemundo y Televisa, donde volvieron en febrero de este año, señaló el antropólogo Héctor Villarreal.

Mientras tanto, la AAA optó por hacer giras en la República Mexicana con su show, asemejándose un poco al espectáculo de Estados Unidos que lleva a cabo la World Wrestling Entertainment (WWE).

"A principios de los años 90 hay una imitación del negocio de la puesta en escena de la lucha libre como al estilo de Norteamérica, y se incorporan más elementos de drama de más allá de lo que pasa en el ring. Crear algo más como una teleserie", explicó el Dr. Villarreal.

Además, decidieron cambiar de televisora y después de 28 años de trabajar con la compañía de Emilio Azcárraga, migraron a TV Azteca este 2019.