Taxistas anunciaron caos en la ciudad (Foto: Archivo)
Taxistas anunciaron caos en la ciudad (Foto: Archivo)

La semana pasada el Gobierno de Ciudad de México anunció nuevos cambios en la Ley de Modalidad para equilibrar el conflicto entre taxistas y conductores de aplicaciones digitales.

Una de las regulaciones indicó que habrá igualación de trámites, lo que incluye la creación de la licencia E1 para conductores de servicios como Uber y Cabify, mientras que los taxistas seguirán solicitando la B; además de que los conductores de aplicaciones deberán pasar la revista vehicular y la validación de sus unidades.

También se hizo hincapié en que los trabajadores de ambos servicios deberán acreditar una serie de pruebas obligatorias, además de otras concesiones.

Sin embargo, ninguno de los dos servicios de transporte recibió la noticia con agrado.

Chofer de Uber en México. (Foto: Cuartoscuro)
Chofer de Uber en México. (Foto: Cuartoscuro)

Los servicios de transporte de aplicaciones insistieron en la prohibición de pagos en efectivo, a pesar de que esta normativa fue considerada como inconstitucional por su carácter discriminatorio. Los conductores de aplicaciones argumentaron que no implementar esta medida es negativa para ellos y beneficiosa para los taxistas, pues tan sólo en Ciudad de México se calcula que hay unas 10 millones de personas que no cuentan con tarjeta bancaria para hacer uso del servicio.

Por su parte, los taxistas se quejaron de que las nuevas disposiciones no contemplaron las concesiones de 40 mil pesos que tienen que pagar, y aseguraron que los choferes de aplicaciones no son obligados a cumplir este requisito.

Otra queja fue que ellos no tienen permitido alterar su tarifa, mientras que las apps pueden utilizar tarifas dinámicas.

Del lado de los servicios por aplicación hubo quejas por un nuevo requisito que se impuso para poder trabajar: sólo se permitirán automóviles que tengan un valor mínimo de 200 mil pesos (USD 1.052). Denunciaron que muchos choferes se quedarían sin empleo y que además afectaría a los usuarios por el aumento de tarifas.

Modelo de taxi en Ciudad de México (Foto: Archivo)
Modelo de taxi en Ciudad de México (Foto: Archivo)

Criticaron que tampoco ha sido atendido el problema de la tecnología en el caso de los taxistas, a pesar de que se ha demostrado un aumento en la percepción de seguridad y confianza gracias a los GPS.

Del otro lado, los taxistas criticaron la falta de una regulación que impida a los conductores trabajar para dos empresas distintas. Explicaron que esto propicia el surgimiento de nuevas aplicaciones.

El colectivo de Empresas de Redes de Transporte, creado por Uber, Cabify, Bolt, Laudrive Beat y DiDi, hizo un llamado a las autoridades capitalinas para que se abra el diálogo en el tema, pues argumentó que esta nueva regulación afecta a los usuarios y reduce las oportunidades económicas de los que hoy tienen un ingreso a través de estos servicios.

La respuesta del Movimiento Nacional de Taxistas fue más radical, al anunciar que unos 20 mil taxistas saldrán a las calles el próximo 3 de junio con la intención de colapsar la circulación en las vialidades más importantes de la capital.

Ángel Morales, líder del movimiento, pidió una disculpas anticipadas a la población. "Quiero informar que el primer lunes del mes de junio habrá un paro nacional de taxistas y ofrezco anticipadas disculpas a los ciudadanos de la Ciudad de México porque vamos a interrumpir el tráfico de las vialidades más importantes que tenga la ciudad el 3 de junio. La pretensión es cerrar el ingreso a la ciudad".