En el último sexenio, Petróleos Mexicanos (Pemex) registró 40.071 tomas clandestinas para el robo de combustibles, lo que lo convierte en el periodo  con mayor número de ataques a la red de ductos en la historia.

Grupos del crimen organizado se han involucrado de forma cotidiana en los últimos años al considerar el robo de combustible también llamado "huachicol", como un importante nicho de negocios.

El producto robado se vende en el mercado negro, el cual, en algunas zonas, acapara de 30 a 40% de las ventas.

Según información de Pemex, se destaca que tan sólo entre enero y septiembre de este año, se registraron 11.197 tomas clandestinas, que representan 46% más en comparación al mismo periodo del año pasado, información que recopiló el periódico Excélsior.

Sin embargo, si se suman las perforaciones ilegales que se han hecho desde diciembre de 2012 hasta el noveno mes de este año, se alcanza la mayor cifra en un sexenio, ya que superó las 40.000 tomas clandestinas.

Al comparar este total con las 4.701 tomas de la administración de Felipe Calderón, el aumento es de 752 por ciento. No obstante, si se hace el cálculo con las 887 de Vicente Fox, el número actual es 44 veces más alto, lo que demuestra el aumento significativo de este delito en los últimos seis años.

En casi seis años, Pemex registró siete veces más tomas clandestinas que en el periodo 2006-2012, detalló el periódico Excélsior
En casi seis años, Pemex registró siete veces más tomas clandestinas que en el periodo 2006-2012, detalló el periódico Excélsior

Los datos de Pemex sólo dan a conocer el volumen total hasta septiembre de este año, por lo que se espera que la cifra sea aún mayor al cierre de esta administración.

A principios de este sexenio, Tamaulipas era señalado como el estado con mayor índice delincuencial en este tipo de actividad, sin embargo, en los últimos dos años, Puebla y Guanajuato se mantuvieron en dicho sito debido al considerable aumento de este delito.

En este año (enero-septiembre 2018), Puebla tuvo un aumento de casi 79.4%, lo que representó 1.636 tomas, siento el estado con el mayor índice delictivo en contra de la infraestructura de la empresa.

La entidad se ha convertido en el principal foco rojo, no sólo por el robo de gasolinas y diesel, sino también gas LP, situación que ha provocado derrames y también fuertes enfrentamientos entre militares y los llamados "huachicoleros".

Hidalgo se mantuvo como la segunda entidad con más tomas clandestinas al sumar 1.486, cifra que representó un aumento de 103% en comparación a las 731 del mismo periodo de 2017.

Del mismo modo, Guanajuato está el tercer sitio, ya que reportó 1.350 tomas, mientras que Veracruz se posicionó en el cuarto sitio con 1.219 perforaciones.

Hasta 30 años de prisión por involucrarse en el robo de combustibles
Durante este sexenio se hizo una serie de adecuaciones a la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos.

En ella se estipula que las personas que sean sorprendidas llevando a cabo este delito serían acreedoras a penas de entre 20 a 30 años de prisión distribuidores y multas de 20.000 a 25.000 salarios mínimos a quien esté involucrado de cualquier forma en este delito.

La ley señala que se encontrará culpable a quien "sustraiga hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, de ductos, vehículos, equipos, instalaciones o activos, sin derecho y sin consentimiento de asignatarios, contratistas, permisionarios, distribuidores", y también a quien los aproveche sin derecho.

Asimismo, serán consignados quienes compren, enajenen, reciban, adquieran, comercialicen o negocien con los hidrocarburos robados a Pemex.

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