El impacto del cambio climático no se distribuye uniformemente en los ecosistemas tropicales de la Amazonia y los Andes. Así lo reveló una investigación publicada en la revista Nature Ecology & Evolution.
La investigación incluyó un arduo trabajo de campo y análisis de datos, con visitas periódicas a las parcelas y la aplicación de tecnologías de monitoreo remoto.
Colaboraron investigadores del Reino Unido, Brasil, Ecuador, Estados Unidos, España, Países Bajos, Bélgica, Francia, Alemania, Suecia, Australia, Canadá, Perú, Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile, Guyana e Italia.
Este enfoque permitió detectar cambios sutiles en la composición de especies y en la estructura de los bosques. Se generó información clave para comprender los efectos del clima en la biodiversidad y en los servicios ecosistémicos que sostienen las comunidades locales.
A partir del análisis de cuatro décadas de observación en 406 parcelas forestales de diez países, el equipo dirigido por la doctora Belén Fadrique, de la Universidad de Liverpool, en el Reino Unido, identificó que las respuestas de las especies al cambio climático están provocando profundas alteraciones en la composición de los bosques y en la riqueza de especies a múltiples escalas.
El patrón continental disimula marcadas diferencias regionales. Según la científica Fadrique, “esta investigación pone de manifiesto los efectos desiguales del cambio climático sobre la diversidad arbórea en distintos bosques tropicales, subrayando la necesidad de estrategias de monitoreo y conservación adaptadas a cada región”.
La revisión de datos históricos muestra que, aunque la diversidad total de árboles se mantuvo relativamente estable a escala sudamericana, existen zonas extensas, como los Andes centrales, el Escudo Guayanés y la Amazonia central-oriental, donde la mayor parte de las parcelas monitoreadas registraron reducciones en el número de especies.
Refugios en la altura
En cambio, el informe destaca un fenómeno opuesto en el norte de los Andes y el oeste amazónico, donde “la mayoría de las parcelas registraron un aumento de especies”, de acuerdo con Fadrique.
Este hallazgo subraya la función de la región como posible refugio climático: “El norte de los Andes podría convertirse en un ‘refugio’ para especies arbóreas que se ven desplazadas por los cambios ambientales en las tierras bajas circundantes”, explicó la investigadora.

El análisis, respaldado por la colaboración de más de 160 científicos de 20 países y redes como RAINFOR y la Red de Bosques Andinos, identifica dos fuerzas principales detrás de estas transformaciones: el incremento de temperaturas y las variaciones en el régimen de lluvias, tanto en cantidad como en estacionalidad.
“Las temperaturas en ascenso tienen un efecto generalizado sobre la diversidad forestal, pero ha sido la lluvia y su estacionalidad los factores que en mayor medida determinan las diferencias entre regiones”, plantearon los expertos.
Bosques ante el límite
La profesora Flavia Costa, integrante del Instituto Nacional de Investigaciones sobre la Amazonia en Brasil y coautora, coincidió en esa perspectiva.
Afirmó: “Este estudio enfatiza el impacto desigual del cambio climático en la diversidad arbórea de los bosques tropicales, resaltando la urgencia de esfuerzos específicos de monitoreo y conservación en cada área”.
La amenaza de la deforestación se suma a este panorama. El profesor Oliver Phillips de la Universidad de Leeds, quien coordina la red RAINFOR, advirtió: “Nuestros resultados remarcan la relación esencial entre la preservación de los bosques, la protección de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático”.
Es fundamental conservar los bosques remanentes donde la Amazonia contacta con los Andes, opinó.

“Solo si permanecen en pie podrán ofrecer refugio a las especies de las tierras bajas adyacentes a largo plazo”, declaró Phillips.
El equipo continuará profundizando en la identificación de qué especies resultan más afectadas, cuáles logran establecerse y si estos cambios anuncian una tendencia de homogeneización ecológica en la región.
En palabras de Fadrique, “las investigaciones futuras se centrarán en cuestiones complejas sobre la composición, incluyendo las identidades taxonómicas y funcionales de las especies que se pierden o se reclutan, si esto apunta a un proceso a gran escala de homogeneización en la región andino-amazónica”.
Últimas Noticias
No basta solo con cuidar los bosques: la huella de biodiversidad está en cada decisión diaria
Lo reveló un informe de científicos de Alemania y Finlandia con la colaboración de especialistas de países como Argentina y Colombia. Detectaron que la forma de comer, moverse y consumir influye directamente en la pérdida de especies. Qué recomiendan

De bosques nubosos a arrecifes rebosantes de vida: 6 destinos únicos que fusionan conservación ambiental y descanso
Al explorar estos paisajes remotos, los viajeros pueden sumarse a iniciativas donde pobladores y científicos impulsan experiencias participativas con impacto ecológico real. Desde monitoreo de fauna hasta aprendizaje de saberes ancestrales, qué hacer en cada uno

La sorprendente recuperación genética del koala desafía las ideas sobre extinción y conservación
Un nuevo estudio revela que poblaciones australianas muestran señales evolutivas inesperadas y abre la puerta a estrategias innovadoras para salvar especies en peligro
Por qué el Perito Moreno dejó de ser el glaciar más firme de la Patagonia
Científicos de Japón y Argentina descubrieron que el adelgazamiento y retroceso del gigante está vinculado al calentamiento global. El hallazgo muestra cómo el cambio climático afecta incluso a los glaciares considerados más estables
Un tiburón dormilón rompe récords de supervivencia polar en las aguas de la Antártida
Un registro sin precedentes a 500 metros de profundidad: en una expedición reciente, científicos del Centro de Investigación Oceánica Profunda Minderoo-UWA lograron captar imágenes inéditas de un ejemplar


