
Esta noche se lleva a cabo un apagón mundial que busca concientizar sobre el futuro sostenible del planeta. Desde 2007, cada año se celebra globalmente la Hora del Planeta, el evento ambiental más grande del mundo, originado en Australia por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Este evento busca concienciar sobre problemas como el calentamiento global, la contaminación y el cambio climático, apagando las luces durante una hora para crear un poderoso mensaje visual en ciudades normalmente iluminadas.

Con el tiempo, naciones de todo el mundo han participado, apagando luces de monumentos icónicos en muestra de apoyo.
La Hora del Planeta sirve como un recordatorio global de la urgencia de proteger nuestro planeta, y WWF sugiere varias acciones para contribuir, desde apagar las luces y mejorar la eficiencia energética en el hogar, hasta disfrutar y promover el cuidado de la naturaleza.

Además, frente a la creciente preocupación por el cambio climático, que según encuestas se posiciona como el mayor problema mundial, pequeñas acciones positivas pueden contrarrestar la ansiedad climática, demostrando que la ciencia, la tecnología y las futuras generaciones pueden ofrecer soluciones esperanzadoras.

La WWF ve en la Hora del Planeta un símbolo de unidad y esperanza frente a la crisis ambiental, reuniendo a personas más allá de sus diferencias, especialmente aquellas aún no comprometidas con la causa.

El evento evolucionó en 2023 hacia “La Hora Más Grande para la Tierra”, incentivando a desconectarse simbólicamente y reconectarse con el ambiente.
Desde las 20:30 en cada zona horaria grandes monomentos de todo el mundo se apagan.

Además de apagar las luces, este año se alienta a las personas a dedicar tiempo haciendo acciones beneficiosas para el medio ambiente.

En 2023, gente de 190 países contribuyó con más de 410,000 horas al planeta, adaptando actividades según sus intereses gracias al nuevo Banco de Horas propuesto por WWF.

Estas acciones se alinean con los objetivos de la Agenda 2030, buscando reducir la pérdida de biodiversidad y la huella de carbono, fomentando la concientización y acción colectiva.

La relevancia de estos esfuerzos se subraya ante el récord de temperaturas altas en 2023, que amenaza con hacer irreversible el cambio climático y sus consecuencias en la naturaleza y humanidad.

Este contexto demanda una respuesta global unificada, no solo para proteger sino también para restaurar el medio ambiente.
Más monumentos y edificios históricos









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