Michael Wysolovski cumplirá su sentencia bajo libertad condicional (Foto. Condado de Gwinnett)
Michael Wysolovski cumplirá su sentencia bajo libertad condicional (Foto. Condado de Gwinnett)

Un hombre en el sur de Estados Unidos que mantuvo a una adolescente de 16 años en "cautiverio sexual" durante un año en su casa fue condenado a ocho meses de cárcel tras declararse culpable por crueldad infantil el pasado fin de semana en el estado de Georgia.

Sin embargo, el hombre, Michael Wysolovski, ya fue acreditado por esos ochos meses ya que estuvo recluido en un centro de detención desde su detención en junio de 2017 hasta febrero de 2018, cuando pudo pagar su fianza, por lo que ya no pasará más tiempo en la cárcel.

Los nueve años y cuatro meses restantes de su condena los vivirá bajo libertad condicional y estará registrado como delincuente sexual durante toda su vida, informaron medios locales.

Wysolovski, de 33 años, fue arrestado hace dos años por agentes del FBI y del Condado de Gwinnett, en el noreste del estado de Georgia, después de que las autoridades encontraran en su casa a una adolescente de 17 años que se encontraba desaparecida desde hacía un año. El hombre vivía en el pueblo de Duluth, ubicado en dicho distrito, al noreste de Atlanta, la capital del estado.

El centro de detenciones de Gwinnett, donde Wysolovski cumplió su condena (Foto: Condado de Gwinnett)
El centro de detenciones de Gwinnett, donde Wysolovski cumplió su condena (Foto: Condado de Gwinnett)

La muchacha, originaria de Carolina del Norte, fue encontrada en condiciones de desnutrición y tenía problemas en la espalda, debido a que había estado bajo el "cautiverio sexual" del hombre, que en repetidas ocasiones la encerró en una jaula para perros, de acuerdo con el testimonio  del padre de la víctima ante un juez de Georgia, en el sur de Estados Unidos.

Wysolovski ya había sido acusado previamente de violación, sodomía agravada, crueldad infantil y encarcelamiento falso, según el diario "Atlanta Journal-Constitution".

El hombre de 33 años conoció a la joven cuando ella tenía 15 en un foro para gente con problemas de anorexia. Ella le dijo que era infeliz en su casa en Carolina del Norte y Wysolovski la convenció de mudarse a vivir con él.

Cuando cumplió 16 años, la adolescente caminó unos cinco kilómetros desde Charlotte, la ciudad donde vivía con sus padres, hasta donde conoció al hombre, a un lado de una carretera interestatal. Primero ambos vivieron aproximadamente un año juntos, primero en la ciudad de Decatur, una población cercana a Duluth, a donde se mudaron posteriormente.

La pequeña ciudad de Duluth, al noreste de Atlanta, la capital de Georgia (Foto: Google Maps)
La pequeña ciudad de Duluth, al noreste de Atlanta, la capital de Georgia (Foto: Google Maps)

La policía descubrió que la víctima había intentado huir, pero Wysolovski no la había dejado, por lo que la adolescente contactó a una persona conocida en el mismo foro de anorexia para que la ayudaran. Esta persona contactó al FBI.

De acuerdo con la narración del fiscal Michael DeTardo, la adolescente, de la que no se revelaron sus datos personales para protegerla, y Wysolovski, tenían relaciones sexuales "consensuadas-no-consensuadas", una forma de sadomasoquismo donde una pareja acuerda simular actos sexuales no consensuados.

Pero Wysolovski violó los límites de esas relaciones, al negarse a usar "palabras seguras" para terminar con la simulación, y por usar una "excesiva fuerza" durante las relaciones sexuales, incluidas mordidas y violencia física contra la víctima.

El palacio de justicia del condado de Gwinnett, en el sur de Estados Unidos (Foto: Cortesía Gwinnett County)
El palacio de justicia del condado de Gwinnett, en el sur de Estados Unidos (Foto: Cortesía Gwinnett County)

Sin embargo, debido a que la víctima tenía 16 años en el momento en que estos hechos ocurrieron, los cargos de abuso sexual, abuso infantil y similares no podían aplicarse contra él, ya que la edad de consentimiento en Georgia es de 16 años. Crueldad infantil, en cambio, fue la figura que usaron las autoridades para procesarlo, ya que el límite son los 17 años.

Aunque las autoridades y la familia querían ver al hombre en la cárcel durante su condena, decidieron aceptar la decisión del juez, ya que no estaban dispuestas a que la víctima tuviera que revivir los momentos más traumáticos que hubiera significado un juicio completo.