Si bien todavía faltaba un trecho en el camino de Argentina, aquel error de Wilfredo Caballero en la apertura del marcador por parte de Croacia fue el principio del fin. El arquero sacó mal una pelota, se la regaló al delantero Rebic y sufrió el primero de los tres goles de la jornada.

A casi un año del partido que marcó su carrera en el Mundial de Rusia 2018, "Willy" volvió a tocar el tema y explicó qué quiso hacer en la fatídica jugada: "Yo no me la di de agrandado y quise picar una pelota. Se la quería tirar larga a Toto Salvio que estaba libre. La quiero levantar un poquito porque sino me la paraban. Y le pegué al piso. La pelota empezó a girar, el croata hizo el gol. Todo mal. Se convirtió en todo malo a partir de ahí".

El actual futbolista del Chelsea realizó una entrevista con la señal ESPN en un ciclo de entrevistas con figuras que conduce el ex futbolista Sebastián Domínguez. En ese marco, dio detalles de lo acontecido en las horas posteriores al trascendental encuentro contra los europeos.

"Me llamó Jorge (Sampaoli) para darme explicaciones y le dije: 'Jorge no me tenés que dar explicaciones de nada, yo entiendo y mañana tenemos que ganar porque si ganamos nos quedamos en el Mundial. Es lo único que importa'", reflejó sobre lo que habló con el técnico a 24 horas del choque crucial contra Nigeria en el cierre del Grupo D.

Entre el partido con Croacia y el duelo frente a los africanos –que finalizó con un agónico gol de Marcos Rojo y la clasificación a octavos de final– pasaron cuatro días. La tensión escalaba puertas adentro y, tras enterarse que perdería su puesto debajo de los tres palos, fue el encargado de advertirle a Franco Armani que sería el titular.

"Fui, porque estaba en la habitación Franco, y le dije: 'Me llamó (Sampaoli) para decirme que mañana jugás vos. Así que loco mañana con todo, rompela, descansá bien. Mentalizate y que salga todo bien mañana. Estamos todos con vos". Y así fue", recordó.

El futbolista de 37 años señaló que en ese momento debió dejar a un lado su deseo personal para pensar en lo grupal: "Se había terminado el Mundial para mí en lo personal e individual ahí, pero todavía estaba el hambre de salir campeón, el motivo por el que fui. Sí, fui a jugar, pero fui para llevar a Argentina a lo más alto y eso todavía existía. Ya se tomó la decisión, me toca no jugar, me toca no quitarme esa bronca por el error que cometí pero el amor por lo que hago y vivo que es el fútbol todavía me mantenía vivo. Ya no importaba el yo; importa el nosotros".

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