El tenista alemán Alexander Zverev fue el protagonista de una de las imágenes más destacadas de la primera jornada en el Masters 1000 de Roma. El número cinco del ranking ATP tuvo un gesto para destacar luego de un percance que ocurrió durante el partido que marcó su debut en el cuadro de dobles.

"Sascha", como apodan al tenista de 22 años, se presentó en pareja junto a su hermano Mischa ante la dupla conformada por el sudafricano Raven Klaasen y el neozelandés Michael Venus. En un tramo del primer set (que estaba igualado 3-3), el menor de los Zverev fue hacia la red y ejecutó un smash con tanta mala fortuna que la pelota picó, se elevó y golpeó a una niña que estaba en las gradas.

El tenista festejó el punto pero, rápidamente, advirtió que le había pegado a la pequeña y su gestó se transformó: de la alegría pasó a una evidente preocupación. Sin embargo, no dudó: fue hasta la silla donde estaba su bolso y tomó una vincha.

El alemán interrumpió la continuidad del juego y se dirigió hacia la tribuna. Allí, le ofreció el accesorio a la niña en forma de regalo y como una forma de disculparse. Pero su gesto no terminó allí: le pidió a la pequeña que se diera vuelta y la ayudó a colocársela. Los niños alrededor no lo podían creer.

Zverev regresó a la cancha y fue recompensado por el público con un cerrado aplauso por su buena acción. Pero, al final del encuentro, el resultado no lo acompañó y los hermanos cayeron por 7-6 y 6-4.

El alemán, que viene de alcanzar los cuartos de final en el Masters 1000 de Madrid, hará su debut en el cuadro de singles el martes ante el italiano Matteo Berrettini.

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