Vendedor ‘regaló’ una ostra a un turista y luego le cobró $ 110.000

El episodio ocurrió en Playa Blanca, un sector en la Isla de Barú (Cartagena, Bolívar)

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Personas caminan en una playa que se abrió desde hoy para el público local y los turistas bajo el cumplimiento de las normas de bioseguridad y distanciamiento social en Cartagena de Indias (Colombia). EFE/ Ricardo Maldonado Rozo
Personas caminan en una playa que se abrió desde hoy para el público local y los turistas bajo el cumplimiento de las normas de bioseguridad y distanciamiento social en Cartagena de Indias (Colombia). EFE/ Ricardo Maldonado Rozo

En medio del revuelo en redes sociales por los abusos en cobros a turistas en Cartagena, se conoció el caso de Julián Alvarado, a quien le cobraron 110.000 pesos (aproximadamente 28 dólares) por una sola ostra. El episodio ocurrió en la Isla de Barú (Cartagena, Bolívar) y aunque todo se resolvió positivamente, el hombre pasó un momento incómodo.

Alvarado denunció en Twitter que estaba tomando el sol junto a su esposa en una zona conocida como Playa Blanca, cuando fue abordado por un vendedor que le ofreció una ostra. Supuestamente, el producto era una degustación que no podía ser rechazada porque culturalmente estaba mal visto.

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Después de haber aceptado la ostra, el hombre le terminó cobrando. El vendedor dijo que el producto estaba avaluado en 110.000 pesos, un precio que resulta exagerado, por lo que Alvarado y su esposa se negaron a pagar.

Ante la insistencia del vendedor, Alvarado y su esposa empezaron a regatear el precio. Al final le terminaron entregando 15.000 pesos (aproximadamente 4 dólares) para así lograr que el hombre se fuera.

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Estos casos de abuso en cobros son usuales en zonas turísticas de Cartagena. Incluso, previo a la denuncia de Alvarado, se conoció que a la ciudadana Febe López le tocó pagar 250.000 pesos en “servicios” por sentarse a disfrutar de unas bebidas en una de las playas más famosas de Cartagena.

López compartió a través de la red social, la historia de este nuevo caso de abuso contra viajeros que se ha hecho recurrente en algunos de los destinos preferidos por los turistas nacionales y extranjeros frente a las costas del mar Caribe, al norte de Colombia.

La usuaria de Twitter contó que en su visita por Playa Blanca, una de las más reconocidas de la Ciudad Amurallada, había negociado, junto a su grupo de acompañantes, unas sillas y bebidas para disfrutar en la playa,

Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando le entregaron el recibo que daba cuenta de una piña colada, un agua de coco, un agua en botella, y las sillas por: $336.000, debido a que las personas que le estaban ayudando les cobraron $250.000 por los “servicios” prestados.

López aseguró que el recargo que les estaban cobrando correspondía supuestamente a un servicio de seguridad, una especie de “vigilancia para que nadie las robara”; un monto para pagarle a la persona que se encarga de recoger la basura en la playa; y un trabajo que desconocían.

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