Desde el jueves han sido asesinados cinco miembros de la fuerza pública en Antioquia y Norte de Santander

Los uniformados habrían sido ultimados, al parecer, en retaliación a los golpes que les han dado al Clan del Golfo y a las disidencias de la extinta guerrilla de las Farc en esos departamentos del occidente y del oriente colombiano

Tres soldados y dos policías fueron asesinados entre el jueves y el viernes en Norte de Santander y Antioquia. Foto: Policía Nacional
Tres soldados y dos policías fueron asesinados entre el jueves y el viernes en Norte de Santander y Antioquia. Foto: Policía Nacional

Entre el jueves y el viernes tres soldados y dos policías fueron asesinados en Norte de Santander y en Antioquia, al parecer, como retaliación por los golpes que se les han dado al Clan del Golfo y las disidencias de la extinta guerrilla de las Farc según la información de la propia fuerza pública.

De acuerdo con información del propio Ejército Nacional de Colombia, en el municipio de Tibú (Norte de Santander), en la conflictiva región del Catatumbo, el jueves resultó muerto el soldado Michael Ramírez Jiménez, que a pesar de haber sido atendido por personal médico murió por la gravedad de sus heridas tras un ataque con explosivos que habría sido perpetrado por el denominado Frente 33 de las extintas Farc.

A través de un comunicado de la Fuerza de Tarea Vulcano, que forma parte de la Segunda División del Ejército, el militar estaba adscrito al Batallón de Ingenieros N.° 30 que se encontraba con un dispositivo de seguridad en el cantón de la mencionada población, cuando ocurrió la incursión terrorista.

“Con este hecho queda demostrado una vez más que este grupo armado organizado residual continúa atentando de manera indiscriminada en contra de la fuerza pública y la población civil en la región del Catatumbo”, informaron.

El hecho ocurrió en sector conocido como La Invasión y se le atribuyó a la Estructura 33, una de las disidencias de las Farc cuyo jefe criminal es Javier Alonso, alias Jhon Mechas.

Por otro lado, la Policía colombiana informó que el patrullero Henry Castillo fue asesinado en una estación de Policía de Banco de Arena, una zona rural próxima a Cúcuta, la capital del departamento.

Los hechos ocurrieron sobre las 6:30 de la mañana del jueves, según informó el comandante de la Policía Metropolitana de esa ciudad, el brigadier general Óscar Antonio Moreno, quien detalló que la muerte fue ocasionada por acciones de francotiradores.

Mientras que el viernes, ya en el occidente colombiano, específicamente en Turbo (Antioquia), fallecieron los soldados Iván David Díaz Rodríguez y José Felipe Bohórquez Alian, que estaban prestando labores de vigilancia para proteger a la población de las acciones armadas por parte del Clan del Golfo, cuyo máximo jefe criminal, Dairo Antonio Úsuga alias Otoniel, fue extraditado en el primer semestre del 2022.

El otro homicidio que ocurrió en ese municipio antioqueño fue el del patrullero Fabio Enrique Martínez quien estaba adscrito a la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) de Antioquia. El uniformado fue ultimado por hombres armados en el barrio Santa Fe la Playa, cuando regresaba a su casa para su día de descanso y se presume que los responsables serían integrantes del Clan del Golfo.

En el periódico El Tiempo consultaron también con coronel Alex Gerardo Suárez Cruz, comandante (e) del Departamento de Policía Urabá, quien indicó que Martínez había tenido una destacada labor dentro de esa institución.

“El patrullero laboraba en la Institución desde hacía 13 años y en su trayectoria institucional logró obtener 47 felicitaciones y siete condecoraciones”, informó el oficial.

Finalmente, en San Pues (Sucre) atentaron contra otro policía que fue identificado como el patrullero Jorge Andrés Almanza Tovar. En versiones preliminares de lo ocurrido, que recogieron en el periódico El Universal de Cartagena, indicaron que el uniformado recibió un disparo en el pecho cuando esperaba por su motocicleta en un lavadero de vehículos.

Por fortuna, un ciudadano que estaba en el lugar, y que resultó con algunas lesiones sin gravedad, evitó que los homicidas remataran al policía, que no vestía su uniforme, y le salvó la vida. En el diario cartagenero agregaron que este es el octavo atentado contra miembros de la fuerza pública en Sucre en la última semana.


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