ONU advierte estigmatización y persecución contra los firmantes del Acuerdo de Paz

La Misión de Verificación de la ONU y el equipo de País de las Naciones Unidas en Colombia hicieron un llamado a las autoridades para garantizar la seguridad de los excombatientes de las FARC

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La Justicia para la Paz emitió un auto después de que la ONU pidiera este jueves a Colombia más avances en la seguridad de los exmiembros de la guerrilla desarmados en el marco del Acuerdo de Paz firmado con el Gobierno en 2016, después de que 2020 cerrara con el asesinato de al menos 73 antiguos combatientes. EFE/Leonardo Muñoz/Archivo
La Justicia para la Paz emitió un auto después de que la ONU pidiera este jueves a Colombia más avances en la seguridad de los exmiembros de la guerrilla desarmados en el marco del Acuerdo de Paz firmado con el Gobierno en 2016, después de que 2020 cerrara con el asesinato de al menos 73 antiguos combatientes. EFE/Leonardo Muñoz/Archivo

Este jueves 5 de mayo la Misión de Verificación de la ONU y el equipo de País de las Naciones Unidas en Colombia hicieron un llamado urgente a las autoridades en todo el territorio nacional para que se garantice la protección de las y los excombatientes de la desmovilizada guerrilla de las FARC, que actualmente adelantan su proceso de reincorporación, así como de sus proyectos productivos.

Este pronunciamiento de las misiones de la organización internacional en el país, que actualmente verifican la implementación del Acuerdo Final de Paz, se produce días después que se denunciara el hostigamiento a dos casas culturales en Bogotá y Popayán, capital del departamento del Cauca, que hacen parte de algunos de los proyectos de autonomía económica de los exmiembros en proceso de reincorporación”

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“Los hostigamientos a la Casa Cultural La Roja en Bogotá, y la reciente agresión al espacio La Trocha, administrado por Las Manuelitas, en la ciudad de Popayán, son evidencia de la violencia, la estigmatización, el señalamiento y la persecución que aún enfrentan los y las firmantes del Acuerdo de Paz”, señaló la Misión de Verificación y el Equipo de País de la ONU en Colombia.

Asimismo, solicitaron que se investiguen estos hechos y que no se escatimen los esfuerzos para garantizar la seguridad de los y las excombatientes de la desmovilizada guerrilla de las FARC, ratificando su compromiso de seguir contribuyendo en los esfuerzos de generar condiciones de paz y seguridad de las personas que adelantan su proceso de reincorporación.

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A finales de abril, miembros del Partido Comunes denunciaron que la Casa Cultural la Roja, ubicada en el centro de la capital, había sido objeto de un robo en el que sujetos hurtaron varios objetos que se encontraban en el segundo y tercer piso de esta sede, en la que se adelantan adecuaciones y en la que se encuentra uno de los proyectos productivos con mayor reconocimiento en el país.

“Esto sumado a diversos hechos que se han presentado durante los último meses como acciones estigmatizadoras que han hostigado al personal que se encuentra trabajando en la Casa Cultural, seguimientos a sus asociados y situaciones de inseguridad en zonas aledañas a la sede, Como asociación después de realizar una evaluación de la situación de riesgo en la cual nos encontramos en la actualidad hemos decidido, para conservar la integridad material del proyecto como medida de autoprotección, cerrar nuestras puertas”, señaló el proyecto.

A su vez, el colectivo Las Manuelitas había denunciado hace unos días intimidaciones por parte de hombres armados en la casa de las mujeres por la paz en la capital del Cauca, lo que representan graves hostigamientos contra las personas que adelantan sus procesos de reincorporación y le apuestan a una nueva oportunidad con sus proyectos productivos.

Un nuevo hecho de violencia en contra de los firmantes del acuerdo de paz entre la extinta guerrilla de las Farc y el estado colombiano se registró el pasado abril en la localidad de Ciudad Bolívar, donde la semana pasada se registró un ataque terrorista en contra de la sede un Centro de Atención Inmediata (CAI) de la Policía, en el barrio Arborizadora Alta, y donde murieron dos niños.

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