‘Mi manera de dejarte ir y quedarme conmigo’, el poemario de Beatriz Serna producto de una “buena tusa”

Este es un libro de poemas sobre la elaboración, perdón y sanación de una experiencia vivida con mucho dolor ante la pérdida de un gran amor.

Beatriz Serna Maya ha tomado varias decisiones egoístas en su vida, pero recuerda especialmente dos: separarse del padre de sus dos hijos y publicar un libro en el que relata su proceso de ‘tusa’. Entre enero del año 2000 y agosto de 2001, esta pedagoga antioqueña se dedicó a vivir su proceso de duelo por una relación de más de 14 años que se terminaba y regresó a una de sus grandes pasiones, la poesía.

Infobae Colombia habló con Serna sobre la publicación de la primera entrega de su poemario ‘Mi manera de dejarte ir y quedarme conmigo’, una serie de poemas que retratan los diferentes momentos que vivió después de separarse y que, luego de 20 años, decide hacer públicos para llevar un mensaje de perdón y empoderamiento femenino.

“La escritura ha sido mi medio para poner afuera lo que está adentro, hay emociones difíciles de procesar desde la razón, sobre todo las que nos arrugan el alma. Algo tan íntimo como es hablar, en términos paisas, de una buena tusa no es tan fácil. Poner eso en palabras no es tan fácil y para mí escribir ha sido ese medio”.

Un cuaderno infantil, con portada de Winnie Pooh, fue el testigo de los momentos en los que ella plasmaba las emociones que su decisión le provocaba. Pero fue el 22 de agosto de 2001, cuando esos poemas cumplieron su primer objetivo, llegar a las manos de quien había generado esas emociones, su exesposo.

“Para el 22 de agosto de 2001, que era la fecha de aniversario de nosotros, yo transcribo a máquina esos poemas y los mandé a imprimir en papel craft. Yo misma le hice la portada, la caratula en cartón, lo pinté y para esa fecha nos encontramos y se lo regalé, le dije, ‘aquí termina nuestra historia’. En ese momento, fue mi manera de ponerle el punto final a esa historia porque soy una persona que no le gusta dejar cosas en puntos suspensivos”, relató Serna.

Años más tarde, su hijo mayor Francisco David Rosero, más conocido en el mundo artístico como Nanpa Básico, encontró dicho libro en un cajón de su padre. Habiendo heredado el talento de su progenitora para escribir versos, el rapero supo que esos escritos debían ser publicados, pero tardó otros años en convencer a su madre de que así fuera.

El artista solía cuestionarle a Beatriz por qué no se dedicaba a la escritura, y la mujer siempre le respondía que “escribir era un proceso aplazado para mí, y siempre pensé que estaría aplazado hasta que me pensionara, aún me falta un año (...) porque el dinero de la pensión me iba a asegurar la comida y la subsistencia, permitiéndome dedicarme a escribir”.

En julio de 2020, Nanpa Básico insistió una vez más en que su madre se dedicara a la escritura y en esta ocasión le hizo una propuesta. “Me dijo: ‘Nanpa Básico quiere patrocinar tu proyecto creativo de literatura, queremos que trabajes con nosotros, vas a tener contrato y salario mientras te pensionas, así te dedicas a escribir. Pero me puso dos condiciones, renunciar a la universidad -la universidad fue mi segunda familia- y lo segundo, publicar el libro de poemas”.

“Le dije ‘¿pero por qué ese libro? es que eso está escrito con la tripa, a ese cuaderno no le falta si no que tenga cristalizadas las lágrimas’. Él me decía que era algo muy bello y que debía ser mi primera publicación. Lo pensé y me arriesgué, por qué aplazar tanto algo que está dentro de mí y no tengo nada que perder”.

Casi 20 años después, Beatriz Serna volvió a sus escritos, nuevamente hizo un trabajo de transcripción para preparar la publicación de su poemario. Para la escritora este regreso a sus poemas fue un trabajo muy importante, pues recordó momentos, removió viejos sentimientos, pero al mismo tiempo se encontró con una Beatriz diferente, una que hace 20 años se había “sentido morir por momentos”, pero que ahora se daba cuenta que en realidad todo pasa.

Y precisamente, más allá de compartir su historia y su don de la palabra, la escritora quiere “que las personas se den cuenta que sí hay formas de sanar, que el perdón sí es posible y que podamos entender que el perdón no es un favor que yo le estoy haciendo a la persona que me hizo daño, sino que es un acto de amor conmigo mismo. También es una manera de que las mujeres se den cuenta de que solas también podemos, no necesitamos bastones. Es autonomía, libertad e independencia”.

El poemario está dividido en tres capítulos, los cuales no existen en el libro original que aún conserva su exesposo. Estos capítulos fueron la manera en la que Serna encontró algunas ‘categorías’ que narraran el proceso de su desamor, los capítulos son: Geografía corporal, Cuerpo vivido y Sentí pensarme; capítulos en los que la escritora relaciona sus sentimientos con la naturaleza, expresa cómo se refleja cada emoción en su cuerpo y cómo, finalmente, acepta que una relación terminó y con ella una etapa de su vida.

‘Mi manera de dejarte ir y quedarme conmigo’ tendrá una segunda parte que ya está preparando la paisa, pues señala que en la segunda entrega hará más énfasis en el después, en lo que pasó con aquella mujer que finalmente superó la tusa. El libro está disponible para la venta en la página oficial de su hijo, Nanpa Básico.

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