La historia de la colombiana que logró salir de Siria luego de que asesinaran a su esposo por ser cristiano

En medio de su pérdida, la mujer tuvo que dejar a su hijo de dos años en ese país, pues allí, las mujeres no tiene derecho a la custiodia de los menores, por lo que debe esperar a que la obtenga el abuelo paterno.

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Bombardeos en el norte de Siria. /AFP
Bombardeos en el norte de Siria. /AFP

En entrevista con el programa 10 AM, de Caracol Radio, se conoció la historia de vida de Andrea Betancourt, una colombiana de 21 años que se casó con el ciudadano sirio Odai Abou Ali Azzam, a quien conoció cuando este se mudó a Venezuela, país que ella frecuentaba porque tenía familiares y al que él llegó buscando librarse de prestar servicio militar en Siria.

En diálogo con la emisora, Betancourt narró que todo inició cuando se casó con Odai, en 2019, y se fueron a vivir a Medellín, ciudad en la que desafortunadamente no lograron tener una estabilidad económica, por lo que ellos tomaron la decisión de regresar a Siria, en 2020. Una vez allí, Andrea empezó a vivir los rigores y miedos de la guerra de los cuales resultó siendo víctima su esposo, quien, al parecer, fue asesinado por creencias religiosas. Según ella, Odai fue víctima de un impacto de bala por su espalda un día en el que salió a hacer mercado.

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De acuerdo con la versión de Andrea, ella indicó que su esposo “fue víctima de un grupo armado islamista que no le perdonó practicar el cristianismo”, pues la familia de su esposo no era musulmana y tiene un pensamiento menos radical a las costumbres del país de Medio Oriente.

En medio de la conversación, Andrea explicó que casi logra salir del país, pues las autoridades le señalaron que no tenía el permiso de su esposo, tema que tuvo que luchar para que entendieran, primero que ella es colombiana, y segundo, que su esposo había sido asesinado.

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“Después de explicarles muchas veces y que verifican la muerte de mi esposo, accedieron a dejarme salir del país”, contó la mujer durante la entrevista.

Sin embargo, tras abandonar el país, su drama no termina, pues ella tuvo que dejar a Maher, su hijo de dos años, ya que le ha sido imposible traerlo con ella, pues se debe que la custodia de los niños en este país nunca le es otorgada a una mujer, por lo que está esperando que le sea entregado a su suegro, el abuelo paterno de su hijo, y que así él otorgue el permiso para llevárselo. Sin embargo, estando allá, este trámite ha sido dilatado y ella debía salir lo antes posible, ya que más adelante no podría hacerlo.

“La situación en Siria es terrible, me costó mucho dejar a mi hijo allá, cada día que pasaba estaba pagando 3 dólares por tener la visa vencida”, afirmó Andrea.

Asimismo narró, que la vida de una mujer viuda y con un hijo no es fácil, “para salir a la calle o al mercado es muy difícil, todo se debe hacer en compañía del esposo, de lo contrario todo el mundo empieza a criticar y murmurar que nadie me cuida al salir”, afirmó Andrea.

Tras la muerte de su esposo, la vida para Andrea en Siria no era fácil, pues en este país ella no puede trabajar, ni estudiar o estar sola en la calle, además, confesó: “mi hijo todos los días llora por mí y yo por él”.

A la pregunta de sí está segura que la familia de su esposo si le entregará a su hijo, ella afirmó que está completamente segura, pues su mismo suegro al ver cómo murió su hijo le dijo que tiene la claro que no quiere que el niño se quede allí, pues él agregó que también quiere que su hijo menor venga a Latinoamérica con ella, antes que también deba prestar el servicio militar.

Al finalizar, detalló que regresó a Colombia para poder trabajar y continuar con su proyecto de vida, el cual fue destruido por la guerra en Siria, asimismo, señaló que busca que la Cancillería le ayude a agilizar los trámites, puesto que en Siria no existe embajada de Colombia, por lo que el trámite debe ser adelantado con diplomáticos en el Libano.

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