Anla aprueba Plan de Manejo Ambiental para el regreso de la aspersión con glifosato

El director de la Autoridad Nacional de Manejos Ambientales, Rodrigo Suárez Castaño, anunció que se expidió la modificación al Plan de Manejo Ambiental para la aspersión, un requisito de la Corte Constitucional para la reanudación de este mecanismo.

UNO DE LOS AVIONES DE LA POLICÍA REALIZA OPERACIONES DE ASPERSIÓN-(RAUL ARBOLEDA – COLPRENSA)
UNO DE LOS AVIONES DE LA POLICÍA REALIZA OPERACIONES DE ASPERSIÓN-(RAUL ARBOLEDA – COLPRENSA)

Este 14 de abril la Autoridad Nacional de Manejos Ambientales (Anla) aprobó la modificación del Plan de Manejo Ambiental (PMA) del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante la Aspersión Aérea con el herbicida Glifosato (Pecig).

La aprobación del PMA es uno de los requisitos que en el 2017 ordenó la Corte Constitucional para reactivar la aspersión y se da después de que, el pasado 12 de abril, el presidente Iván Duque expidiera un decreto con el marco normativo para para controlar el riesgo para la salud y el medio ambiente del uso del glifosato.

De acuerdo con la Anla, la decisión está sustentada en argumentos técnicos, “que fueron resultado de la evaluación del estudio ambiental, de los aportes presentados por la ciudadanía y las autoridades durante el proceso de la Audiencia Pública Ambiental”. Para la modificación, explicó la agencia, también se tuvo en cuenta a investigadores y Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), entre otros.

El trámite de la modificación del PMA del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante la Aspersión Aérea con el herbicida Glifosato que fue aprobado, comenzó en agosto de 2019, debido a la solicitud de la Policía Nacional de Colombia, según la Anla.

La aprobación, sin embargo, no significa que ya hay vía libre para reanudar la aspersión. Para ello, “el Gobierno Nacional deberá cumplir con los requisitos establecidos por la Corte Constitucional en la Sentencia T-236 de 2017 y el Auto No. 387 de 2019″, manifestó la Anla.

De cumplirse dichos requisitos, el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE), que con la Resolución 006 del 29 de mayo de 2015 suspendió la aspersión con glifosato, deberá decidir si la reanuda como estrategia para destruir los cultivos de uso ilícito en el país. En ese entonces, la Organización de las Naciones Unidas (OMS) clasificó al herbicida como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”.

“Es importante reiterar, que la Resolución de la ANLA No. 694 del 14 abril de 2021, no reanuda el Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante la Aspersión Aérea con el Herbicida Glifosato. El Gobierno Nacional deberá cumplir con los requisitos establecidos por la Corte Constitucional (...) relacionados con el diseño y puesta en marcha de un proceso decisorio que evalúe los riesgos a la salud y al medio ambiente, entre otros”, recalcó la Anla.

Las zonas que se intervendrían con aspersión se ubican 104 municipios de 14 departamentos de Colombia (Antioquía, Bolívar, Caquetá, Cauca, Córdoba, Chocó, Guaviare, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Santander, Valle del Cauca y Vichada).

<b>Opositores de la aspersión con glifosato</b>

Entre 1999 y 2015 se fumigaron con glifosato 1’800.000 hectáreas de cultivos ilícitos en Colombia.
Entre 1999 y 2015 se fumigaron con glifosato 1’800.000 hectáreas de cultivos ilícitos en Colombia.

El gobierno de Colombia expidió este lunes un decreto que busca reactivar la fumigación aérea de cultivos ilícitos con glifosato. La decisión, ha generado una ola de críticas sobre los riesgos que la fumigación con este herbicida representa para la salud humana y para el medio ambiente.

Uno de los principales opositores del decreto expedido por el Gobierno el pasado luines fue el exministro de Ambiente, Luis Gilberto Murillo, quien expresó que “el glifosato es un veneno para el futuro de muchas comunidades. La evidencia científica correlaciona el uso de esa sustancia con la probabilidad carcinogénica en humanos y con la pérdida de biodiversidad”.

Asimismo, el exfuncionario se refirió al Decreto 330 de 2021, el cual señala que estas fumigaciones no se llevarían a cabo en Parques Nacionales Naturales, ni sobre ecosistemas estratégicos como cuerpos de agua o páramos, sin embargo, la fumigación con glifosato aportaría a la pérdida del 40 % de la biodiversidad.

“Los argumentos para reanudar el uso del glifosato son poco convincentes ya que es irrazonablemente costoso y tiene una tasa de resiembra en más del 60 % en zonas donde ya se había erradicado. Usar esta sustancia no es solo un tema de salud humana, sino también ecosistémica”, aseguró.

Por su parte, Brigitte Baptiste, bióloga y rectora de la universidad EAN en Bogotá, señaló que los impactos negativos del glifosato también repercuten en la agricultura, aun “cuando la evidencia creciente sobre los efecto en la salud se publican todos los días. Creo que hay que cambiar”, expresó.

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