Por sobrecostos en el puente Hisgaura, Fondo Adaptación deberá pagar más de $10.000 millones a la constructora Sacyr

El fallo del Tribunal de arbitramento le dio la razón a la constructora española, que hace tres años demandó a la entidad por el cambio en los diseños de la construcción del puente.

Así se ve el viaducto de Hisgaura en este momento.
Así se ve el viaducto de Hisgaura en este momento.

La polémica alrededor de esta construcción, no solo se centra en su aspecto de acordeón, sino que desde hace más de año y medio, junto con este puente, se debían entregar dos viaductos, que al día de hoy ni han iniciado. Pues la constructora alegó que por los cambios realizados por el el Fondo de Adaptación hubo un retraso y millonarias pérdidas, lo cual fue apoyado por el fallo de un tribunal de arbitramento que señaló, “que el Fondo de Adaptación incumplió su obligación contractual de entregar diseños que garantizarán la calidad, durabilidad, resistencia, estabilidad y funcionamiento de las obras del Puente Hisgaura”.

Asimismo, la constructora detalló que hubo incumplimientos contractuales por parte del Fondo de Adaptación, pues la entidad estaba obligada a entregarle a Sacyr los diseños en fase 3 para que la firma los revisará, analizará y validará o, en dado caso, hiciera modificaciones, pero estos en realidad no eran diseños definitivos.

De acuerdo con los árbitros del tribunal, los diseños elaborados por el Consorcio DIS – EDL para el Fondo de Adaptación no correspondían a la fase 3, lo que significa que la entidad incumplió con lo previsto en los Términos y Condiciones Contractuales Definitivos incluidos en el Pliego de Condiciones. Además, evidenciaron que dichos diseños “adolecían de graves errores, omisiones y deficiencias que no permitían garantizar la calidad, durabilidad, resistencia, estabilidad y funcionalidad de las obras”.

En todo el proceso del caso de la demanda, según lo informado por el diario El Espectador, la constructora exigía $42.000 millones por perjuicios económicos tras los atrasos en la ejecución de las obras, pues adicionaron 18 meses al tiempo previsto inicialmente para la ejecución del contrato, el cual debían entregarse el 31 de agosto de 2018. Sin embargo, el tribunal solo se le reconoció una cuarta parte de lo esperado en la indemnización por cuenta de los errores en los diseños ($2.677 millones), el costo de un estudio de viento ($272 millones), un ajuste de precios ($1.305 millones), los mayores costos en administración ($5.192 millones), la devaluación de la moneda ($454 millones) y el incremento en el IVA ($349 millones). El reajuste de precios se hizo teniendo en cuenta el mes de julio de 2015 como fecha inicial del reconocimiento.

Así ha sido el conflicto de intereses entre Sacyr y Fondo de Adaptación por el ‘puente del acordeón’.

El contrato contemplaba la realización de tres viaductos, pero seis años después la construcción de dos nunca empezaron y el tercero es el famoso puente Hisgaura o ‘puente del acordeón’, nombre que recibió por sus extrañas ondulaciones a los lados que lo hacían ver arrugado. La polémica por su aspecto trascendió hasta incluso proponer la demolición, sin embargo, luego un estudio concluyó que la apariencia no comprometía la estabilidad.

Luego de su entrega las fallas persisten. Primero fue cerrado por “unos arreglos pendientes” y luego a mitad del 2020, usuarios reportaron grandes daños en la capa asfáltica del puente y algunas barandas de protección averiadas. Ante esto INVIAS solicitó al Fondo de Adaptación requerir al contratista y que interviniera en las fallas.

Pero estos no serían los únicos problemas de la obra, Germán Vargas Lleras, en su columna destapó un problema administrativo. El exvicepresidente indicó que uno de los seis otrosí está firmado entre el Fondo de Adaptación y Sacyr se pactaron variaciones en el contrato original. Uno de ellas era que un tribunal de arbitramento y no un juez de la república se encargaría de cualquier conflicto entre las partes.

Esta toma especial sentido ahora que la constructora reclama al estado el pago de gastos administrativos, tras alargarse la duración en la obra y un nuevo reajuste de costos por un total de 42.000 millones. Teniendo en cuenta el otrosí, se convocó un tribunal y se eligió como árbitros a Fernando Silva, Fernando Sarmiento y Eduardo Fonseca. Sobre el último es a quien se refiere Vargas Lleras en su columna.

El exvicepresidente señala que Fonseca es “íntimo amigo” de Francisco Martínez, director del departamento jurídico de Sacyr. Aunque esto no se ha demostrado, si hay constancia de que ambos son socios fundadores de Consultoría Contractual, una firma de abogados especializada en infraestructura y servicios públicos.

Además, según indica la revista Semana, se encontró también que el hoy árbitro Fonseca actuó como apoderado del Consorcio del Magdalena Medio (Commsa), del que formó parte Sacyr, en un pleito en 1997.

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