Código electoral aprobado antes de terminar las sesiones ordinarias del Congreso

Pese a tener el reloj en contra, el Senado votó el articulado, que no contaba con reformas desde 1986: paridad de género, inclusión y biometría, aprobados con amplio número de votos.

Hemiciclo del Congreso de la República. 
En discusiones mixtas, senadores aprobaron el Código electoral.
Crédito Cámara de Representantes
 EFE 162
Hemiciclo del Congreso de la República. En discusiones mixtas, senadores aprobaron el Código electoral. Crédito Cámara de Representantes EFE 162

Antes de terminar el último día de legislatura ordinaria, fue aprobado el Código electoral por el Congreso de la República.

El gran logro de la jornada es la aprobación de la paridad de género en las listas de votación para acceder a cargos públicos y entidades del país.

Vista como un logro histórico, la paridad inició en el 30%, para luego alcanzar el 40% mientras las negociaciones políticas entre bancadas pujaban por llegar a la cifra que fue aprobada favorablemente en plenaria.

En palabras del senador Armando Benedetti, coordinador ponente e impulsor de la iniciativa: “cada lista que vaya al Senado, a la Cámara o a cualquier corporación pública tendrá que estar compuesta la mitad por mujeres”.

La paridad cuenta con una ventaja que motivó su votación: cuando una institución esté conformada por un número impar, serán las directivas de los partidos las que determinen si la última casilla estará ocupada por una mujer o por un hombre.

Cada bancada se atribuyó el triunfo de este enfoque de género, dado que su aprobación es el resultado de años de lucha por la consecución de la igualdad de derechos en la democracia colombiana.

Por ejemplo, la senadora por el partido Cambio Radical, Ana María Castañeda señaló que “Estamos frente a un gran acontecimiento y logramos una gran conquista en materia de derechos para las mujeres de Colombia, que hemos sido históricamente discriminadas y lo que se logró es justicia”.

Mientras que el senador por el Partido Liberal, Fabio Amín consideró que la importancia de la paridad es que “las listas deberán conformarse con un mínimo del 50% de mujeres sobre el número de candidatos inscrito a la corporación que se pretende postular. Para las listas de menos de 5 curules se les aplicará el 30% para la conformación de la lista”.

El senador Armando Benedetti (imagen), coordinador ponente del proyecto, explicó que esto significa que "cada lista que vaya al Senado, a la Cámara de Representantes o a cualquier corporación pública tendrá que estar compuesta la mitad por mujeres". EFE/Eduardo Mayorca/Archivo
El senador Armando Benedetti (imagen), coordinador ponente del proyecto, explicó que esto significa que "cada lista que vaya al Senado, a la Cámara de Representantes o a cualquier corporación pública tendrá que estar compuesta la mitad por mujeres". EFE/Eduardo Mayorca/Archivo

Por la inclusión

Pese a que la paridad es el logro a mostrar, la inclusión de la comunidad LGBTI también alcanzó su momento al ser incluida dentro del Código electoral.

Pese a las protestas de algunos congresistas por el artículo de participación política para este sector, fue el senador Armando Benedetti quien aclaró que la medida no será obligatoria y que estará en manos de los partidos si adjudicar o no cupos para representantes LGBTI dentro de sus listas.

“La buena noticia es que en el artículo, lo de meter personas del LGBTI dentro de las listas a elecciones populares y corporaciones públicas, se puso la palabra ‘se podrá’ que es optativo para que cada partido decida si lo mete o no en los estatutos”, declaró Benedetti.

Otros artículos aprobados en el nuevo Código electoral

Aprobada la iniciativa de control biométrico en los puestos de votación para evitar suplantación, lo que significa un salto en modernización tecnológica para los comicios nacionales.

Celebró el registrador nacional, Alexander Vega, ya que éste es el primer paso para que Colombia se ponga a la vanguardia de los sistemas tecnológicos en el mundo: “Los dos tiempos que quedan en el Código es que una persona se identifica con la cédula física o su equivalente funcional en el celular y luego pasa al biométrico a autenticarse, es decir, habrá doble control que es la identificación y autenticación del elector”, concluyó el registrador ante medios.

También pasó el concepto de domicilio electoral, que reemplaza la inscripción de cédulas, así como la ampliación de la jornada electoral hasta las cinco de la tarde.

Se mantuvo la presencialidad del sufragio en Colombia, mientras que los denominado “pilotos” del sistema mixto (electrónico y físico) se implementarán con los compatriotas en el extranjero a partir de 2023.

Los artículos que no pasaron el corte

El presidente no podrá reformar la planta del personal de la Registraduría; por ley se determina que el proceso de recambio deberá adelantarse a través de un concurso de méritos.

Tampoco pasó una iniciativa que prohibía que funcionarios públicos y maestros pudieran ser jurados de votación.

La ley de garantías se mantiene tal y como está establecida desde 2010, pese al cabildeo de gobernadores y alcaldes, porque tumbarla habría podido prestarse para ferias de contratataciones antes de las elecciones de 2022.

También se ajustaron a las encuestadoras y la divulgación de resultados pre y a boca de urna. El Código impondrá nuevos criterios para los sondeos, cuya publicación queda prohibida a menos de ocho días de las elecciones.

En vista del resultado positivo de la legislatura, el Gobierno Nacional citó al Congreso a sesiones extraordinarias entre el 17 y el 19 de diciembre, para que las plenarias de ambas cámaras voten la conciliación del Código Electoral, lo que es el último requisito antes de sanción presidencial.

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