¿Quiénes son los indígenas que tumbaron la estatua de Belalcázar y se tomaron el aeropuerto El Dorado?

Los misaks o guambianos son una de las comunidades más tradicionales del departamento del Cauca, participaron en la creación de la Consejo Regional Indígena del Cauca y ahora lideran la organización de Autoridades Indígenas del Suroccidente de Colombia

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“Uno preguntaría a todos los colombianos, si en los sitios donde están sus padres, sus abuelos, como son los cementerios, si les gustaría que, encima de eso, le hubieran construido una estatua a la persona que fue asesino de su abuelo o de su abuela”, cuestionó Luis Eduardo Calambas en una entrevista con Caracol Radio, pocas horas después de que, el pasado mes de septiembre, miembros de su comunidad, los misak, derribaran la estatua del conquistador Sebastián de Belalcázar, ubicada en un lugar considerado sagrado por los indígenas en la ciudad de Popayán, en el suroccidente de Colombia.

“Seguimos en la movilización permanente, seguimos en el rechazo a las masacres, el asesinato de los líderes sociales y exigiendo la implementación del acuerdo de paz”, aseguró otros de los lideres misak, tras tomarse las instalaciones del Aeropuerto Internacional El Dorado, este jueves.

Por lo menos 300 indígenas entraron hacia las 2 de la tarde a la fuerza a las instalaciones de la terminal aérea, donde permanecieron hasta la noche desarrollando una protesta pacífica llena de cantos y bailes tradicionales.

¿Cuál es este pueblo cuyo nombre, hasta hace poco, había sido poco escuchado por la mayoría de los colombianos?

Los misak, son mejor conocidos como guambianos (“la gente del agua”), sus mayores afirman que descienden del cacique Payán, quien gobernaba un extenso territorio que hoy incluiría varios municipios del Cauca, incluyendo a Popayán. Sin embargo, tras un largo proceso de conquista y despojo, en la actualidad se encuentran restringidos casi exclusivamente al municipio de Silvia, ubicado en un hermoso valle interandino a 2.600 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera central de Colombia, aunque, según registros del Ministerio del Interior, también hay algunos que habitan en los municipios de Totoró, Jambaló, Caldono y Morales, todos en el departamento del Cauca, y en La Plata, en el departamento del Huila.

Según los últimos registros del DANE, en el país hay 21.085 personas autorreconocidas como pertenecientes al pueblo guambiano, de las cuales el 50,4% son hombres (10.620 personas) y el 49,6% mujeres (10.465 personas). En el departamento de Cauca vive el 91,3% de la población del pueblo misak (19.244 personas), seguido por el departamento del Valle del Cauca, con el 3,5% (728 personas), y por el Huila, con el 3,3% (698 personas). Estos tres departamentos concentran el 98% poblacional de este pueblo, que representa el 1,5% de la población indígena de Colombia.

A mediados del siglo pasado, los guambianos comenzaron a organizarse con el fin de recuperar el territorio que consideraban les pertenecía. Según le contó el exgobernador del Cauca Floro Tunubala al portal Verdad Abierta, en esa época se crearon el Sindicato del Oriente Caucano y la Cooperativa Indígena de Las Delicias, que sería el primer paso de lo que posteriormente se convertiría en el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric).

“Los socios de la Cooperativa fueron importantes en el surgimiento del Cric, los misak participaron en él y luego se retiraron”, recordó el dirigente indígena. Tras retirarse del Cric, los guambianos, junto con otras comunidades de Nariño y Putumayo, crearon la organización de Autoridades Indígenas del Suroccidente de Colombia (Aiso), cuyos representantes llegaron a Bogotá el pasado 20 de octubre para unirse a la minga indígena

“Marchamos juntos con el pueblo colombiano en contra del mal gobierno de Iván Duque y política neoliberal, patriarcal y colonizadora (...) Nuestra lucha es por la justicia histórica y el esclarecimiento de la verdad”, aseguró una vocera de la asociación en un video donde anunciaron su vinculación a la marcha. “En el ejercicio de la justicia histórica, juzgamos y tumbamos a Sebastián de Belalcázar para cambiar la historia de violencia que vive nuestro país”, agregó la representante de los guambianos.

Tras la toma del aeropuerto El Dorado, el viceministro del Interior, Carlos Baena, aseguró que era un acto injustificado y, según el periódico El Espectador, hoy viernes, se reuniría con estas comunidades en el Cauca.

“Estuve 15 días dialogando con ellos y llegamos a acuerdos. Son los mismos que derribaron la estatua de Sebastián de Belalcázar. Como ministerio y como gobierno nos sentamos con ellos, acordamos hacer unas investigaciones sobre una pirámide que hay en ese cerro, en conjunto con el Ministerio de Cultura. Este viernes tenemos reunión con ellos en Popayán”, aseguró el funcionario.