Danilo Jiménez, sobreviviente de un carrobomba de Pablo Escobar. (Foto El Tiempo)
Danilo Jiménez, sobreviviente de un carrobomba de Pablo Escobar. (Foto El Tiempo)

Comenzando 1991, un carrobomba enviado por el jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar, explotó en la plaza de toros La Macarena, de Medellín. Uno de los sobrevivientes, el músico Danilo Jiménez, que hoy tiene 80 años, contó cómo vive con medio cerebro a raíz del atentado, que también afectó a amigos cercanos y a su esposa.

Cuando terminó la corrida de toros una tarde de febrero, estalló la bomba de 150 kilos de dinamita cuando la gente salía de la plaza. Estaba ubicada en un carro Mazda debajo del puente de la avenida San Juan, a las afueras del lugar. He iba dirigida a la policía. Relata El Tiempo.

Aún no se sabe con exactitud el número de víctimas, la mayoría fueron agentes de inteligencia, al principio de contaron 10 policías y 7 personas. Pero la cifra fue mucho mayor, pues con el tiempo se fueron muriendo varios de los más de 150 heridos.

Así reportaron los medios el atentado en la plaza de toros La Macarena, de Medellín.
Así reportaron los medios el atentado en la plaza de toros La Macarena, de Medellín.

"Recuerdo el estallido, pero las imágenes que tengo guardadas de las llamas, de los muertos, de las latas de los carros –porque se quemaron como unos 30- es porque las vi después en videos", afirmó Jiménez al medio nacional.

Danilo era el director de la banda Marco Fidel Suárez que fundó su padre, una de las más importantes de Antioquia que siempre hacía presencia en las corridas de toros de la ciudad. Tres de los músicos que estaban con él ese día murieron. Él no, pero quedó incapacitado de por vida para dirigirla.

Por el golpe en la cabeza que recibió, los médicos -con autorización de sus hijos- decidieron quitarle la masa encefálica del lado izquierdo, porque era más riesgoso intentar sacar una a una las esquirlas. Igual perdió muchas capacidades mentales, como la memoria. Aún se desorienta en aún conversación y repite cada cosa que dice.

Pablo Escobar contrataba a la banda Marco Fidel Suárez, diridida por Danilo Jiménez para sus campañas políticas y fiestas personales.
Pablo Escobar contrataba a la banda Marco Fidel Suárez, diridida por Danilo Jiménez para sus campañas políticas y fiestas personales.

"Dos días después (de la operación) ya estaba en la casa, pero como un niño: no sabía escribir, leer, coger los cubiertos y casi ni hablar", manifestó a El Tiempo. Su esposa, Gabriela Jiménez, también llevó de las peores partes.

A ella no la encontraron enseguida. Su cara estaba desfigurada, había perdido un ojo. Contó Danilo al diario nacional que le practicaron cinco cirugías que la dejaron en la cama durante un año. Tiempo en el que sufrió de meningitis e hidrocefalia, y que la dejó paralizada en medio cuerpo.

"Le intentaron hacer terapias, pero no se dejaba por el dolor. Optaron por hacerle la vida lo mejor posible, entonces le pusieron una prótesis en el ojo y le consiguieron una silla de ruedas. Ella no perdió nada de memoria, pero hablaba muy enredado. Seguimos siendo compañeritos, juntos siempre, hasta que se murió en el año 2007", dijo a El Tiempo.

El grupo quedó en manos de su hija y su cuñado, y él sigue siendo músico en la banda. Porque lo único que no perdió con el atentado fue la memoria para tocar los instrumentos de percusión: platillos, bombo y redoblante.

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