Si somos lo que comemos, ¿cómo impacta la alimentación en nuestra genética?

Desde hace unos años, la medicina puso el foco en diseñar planes alimentarios y dietas personalizadas basados en nuestra estructura genética, a través de la especialidad conocida como nutrigenética

Una nutrición balanceada y variada es clave para no desarrollar enfermedades (Foto: Getty)
Una nutrición balanceada y variada es clave para no desarrollar enfermedades (Foto: Getty)

La nutrición es un pilar fundamental para la salud por eso es importante llevar una dieta sana. Desde hace pocos años, la medicina del futuro puso el foco en diseñar planes alimentarios basados en nuestra estructura genética. Se trata de la nutrigenética, el estudio de las variedades que existen en nuestro genoma relacionadas con la manera en que comemos y metabolizamos los alimentos. Esta especialidad médica se enfoca en estudiar cómo está programado nuestro ADN y así planificar una dieta personalizada.

Cada alimento impacta sobre un gen y este, a su vez, reacciona frente a ese alimento. Así es como funciona el metabolismo, pero cada persona tiene una reacción metabólica distinta. Si un hombre o mujer tiene el alelo A del gen PLIN, por caso, no debe suprimir las harinas, por el contrario, tiene que consumir un 40% de hidrato de carbono complejos para lograr bajar de peso. Asimismo, si una persona tiene una baja expresión del gen BDNF (factor neurotrófico derivado de cerebro) es probable que tenga un comportamiento compulsivo por la comida y aumento de apetito. Con esta información, el médico especialista en nutrigenética diseñará una dieta personalizada con zinc y omega 3 para mejorar la expresión del gen y disminuir el deseo compulsivo por los alimentos.

Además, para quien tenga la variante ancestral del gen ADRB2, la actividad física se torna fundamental a la hora de bajar de peso. La ausencia de movimiento por más régimen hipocalórico que se realice, la perdida de IMC será escasa.

Pero este tipo de información tan específica se logra con un estudio de ADN que se hace a través de la saliva y logra saber qué tenemos que comer y qué hábitos debemos adquirir para tener una vida saludable y prevenir ciertas enfermedades.

Cada alimento impacta sobre un gen y este, a su vez, reacciona frente a ese alimento (AFP)
Cada alimento impacta sobre un gen y este, a su vez, reacciona frente a ese alimento (AFP)

¿Qué definirá que se manifiesten ciertas enfermedades?

No solo los genes influyen en que se desarrollen ciertas patologías, sino que dependerá de un conjunto de factores como la alimentación, el estilo de vida, actividad física y manejo de estrés, entre otros.

La especialista en nutrigenética y nutrigenómica avanzada Fabiana Massenzana (MN 151417) señaló a Infobae que “todas las personas nacen con un código genético que las predispone a ciertas enfermedades tales como diabetes, enfermedades cardiovasculares, etcétera. Pero tener una tendencia no determina que se padezcan ciertas patologías por herencia, por eso es tan importante conocer nuestra historia genética y poder realizar un plan nutricional personalizado que pueda contrarrestar esa predisposición”.

Contar con hábitos alimentarios saludables, respetando los horarios de ingesta, tener un dieta rica y equilibrada en nutrientes; además acompañada de una buena calidad de vida con suficiente tiempo de descanso, buen control en el manejo de estrés, salud emocional, actividad física y controles clínicos ayudarán a proyectar una mayor expectativa de vida.

La genética también influye en la manera en que uno se alimenta y la nutrigenética es una especialidad de la genética que estudia cómo las diferentes variables en que pueden presentarse determinados genes (polimorfismo genético) se relacionan con la nutrición, el metabolismo y, a veces, también con el ejercicio físico.

No sólo los genes influyen en que se desarrollen ciertas patologías, sino que dependerá de un conjunto de factores como la alimentación, el estilo de vida, actividad física, manejo de estrés (Foto: Getty)
No sólo los genes influyen en que se desarrollen ciertas patologías, sino que dependerá de un conjunto de factores como la alimentación, el estilo de vida, actividad física, manejo de estrés (Foto: Getty)

El análisis de estas variaciones genéticas permite definir cuál es la dieta más adecuada para cada sujeto: una dieta personalizada. Además de ofrecer recomendaciones precisas vinculadas al comportamiento alimenticio, la respuesta del cuerpo al ejercicio, la predisposición al sobrepeso, la intolerancia a la lactosa, la resistencia a la insulina; a mantener los niveles de colesterol altos o bajos, o la reacción a las diferentes grasas, etcétera. La nutrigenética es una nueva herramienta que ayuda a cuidar la salud.

Para poder conocer más acerca de estos genes y poder focalizar y elaborar planes alimenticios personalizados, ya se realiza en nuestro país el estudio MyFIT, un estudio genético que a partir de una simple muestra de saliva, analiza los genes relacionados con las necesidades nutritivas, el ejercicio, la salud metabólica y la dieta. A través de este estudio y al conocer la genética de cada persona, puede interpretarse la respuesta del cuerpo de cada individuo a una dieta, la nutrición y el ejercicio.

El estudio analizó más de 130 marcadores genéticos polimórficos, que ayudan a entender cómo funciona el metabolismo de la persona, cómo reacciona su cuerpo al ejercicio físico, cuál es la mejor manera de perder peso y cuál es la alimentación más adecuada para esa persona.

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