Los alimentos y la genética: cómo con la comida se podrían prevenir enfermedades como el cáncer

Obtener información sobre los nutrientes que necesita una persona, ayudaría a que no se desarrollaran enfermedades no transmisibles

(Foto: PxHere)
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La nutrigenética podría ser una herramienta eficaz que ayude a prevenir enfermedades no transmisibles (ENT) como las enfermedades del corazón, la diabetes y el cáncer, aseguraron especialistas.

En entrevista con Efe, la doctora Monserrat Díaz Zafe, especialista en nutrigenómica celular, explicó que la nutrigenética es una rama de la medicina genómica que permite obtener información sobre los nutrientes ideales que necesitamos para prevenir las ENT.

“La nutrigenética hace referencia al poliformismo de los genes; es decir, a cómo responden las personas de forma diferentes a un nutriente de acuerdo con su genética”, dijo.

Comentó que esto podría explicar porqué 200 millones de niños menores de cinco años que viven en países en vías de desarrollo no alcanzan su potencial, pues tienen problemas asociados a la malnutrición.

Monserrat Díaz Zafe (Foto: Efe)
Monserrat Díaz Zafe (Foto: Efe)

Sin embargo, si a lo largo de su vida recibieran los nutrientes necesarios se lograrían modificar los genes lo que les ayudaría a tener un pleno desarrollo.

Detalló que si se realizaran estas pruebas a los niños mexicanos se identificarían los genes asociados con la forma en que el cuerpo de cada persona responde a los alimentos y cómo puede darles un factor de riesgo o de protección.

Por ejemplo, si tienen mayor o menor absorción de un nutriente, intolerancia a la lactosa o al gluten, predisposición a sobrepeso, riesgo de padecer adicciones; respuesta de la fibra muscular a distintos tipos de actividad física, entre otros.

Agregó que con esta información se puede crear un plan de alimentación personalizado que cubra los requerimientos y proteja los distintos factores de riesgo a enfermedades y con ella evitar el desarrollo de enfermedades no transmisibles.

(FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO)
(FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO)

Marimar Guerra, directora de la primera clínica de medicina genómica y antienvejecimiento en México (Medea), señaló que en el mundo ya se utiliza esta herramienta para diagnosticar estas enfermedades a través de le extracción del ADN o, incluso, el riesgo de padecer alguna lesión.

Por ejemplo, en el caso de deportistas de alto rendimiento que necesitan saber si tiene fibras largas o cortas, para establecer qué tipo de entrenamientos pueden o no hacer”, explicó.

Ambas explicaron que la prueba se hace una sola vez en la vida, es sencilla y consiste en raspar con un hisopo la boca, el cual es envía a clínicas en Estados Unidos para conocer los resultados y establecer un manual de vida.

En dicho manual se explica el riesgo de enfermedades, el tipo de nutrición ideal, las sugerencias de ejercicio; así como el tipo de fármacos que funcionan mejor en cada cuerpo.

18 millones de personas mueren al año, en el mundo, por enfermedades cardíacas (Shutterstock)
18 millones de personas mueren al año, en el mundo, por enfermedades cardíacas (Shutterstock)

Guerra lamentó que en México, aunque existen instituciones como el Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN ); no se procesan tantas pruebas de este tipo, por el costo que implica, el cual ronda entre los 8,000 y 18,000 pesos (426 y 958 dólares).

Ambas comentaron que en el país existe un área de oportunidad en este tema, aunque son conscientes que actualmente hay otros puntos urgentes por atender.

El problema de la diabetes en México

La diabetes es una enfermedad que afecta al mundo entero, pero actualmente México es el noveno país con más número de diabéticos y se estima que, de seguir la tendencia, ascenderá al séptimo sitio para 2025.

Basta revisar las cifras. En 1993 se estimaba que 3,6% de los mexicanos tenían diabetes tipo 2. Para 2000 la proporción ascendió a 5,8%, a 7% en 2006 y a 9,4% en 2016, según cifras de la Secretaría de Salud.

Las causas de este padecimiento son diversas y van desde la mala alimentación, el sedentarismo, factores genéticos o socioeconómicos y, principalmente, el sobrepeso y la obesidad.

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