El dibujo que hallaron los exploradores está en esta piedra
El dibujo que hallaron los exploradores está en esta piedra

Fueron necesarios siete años de pruebas científicas para determinar que se trataba de dibujos hechos por un ser humano con un crayón hace… 73 mil años.

La pieza hallada en la cueva Blombos, de Sudáfrica, se convirtió en el dibujo más antiguo que se conozca de la historia de la humanidad.

Supera en casi 10 mil años a los que, según un estudio reciente del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, de Alemania, ostentaban ese título hasta ahora: las pinturas rupestres halladas en las cuevas de La Pasiega, Maltravieso y Ardales, en España.

Detrás vienen las incisiones en forma de zig zag halladas en Trinil, en la isla de Java, cuya edad se calcula en 54 mil años y habrían sido hechas por el Hombre del Neandertal.

Estas, a su vez, serían 14 mil años más antiguas que los dibujos del yacimiento arqueológico de la cueva "El Castillo" en Cantabria, España, y los de la cueva de Maros, en la provincia indonesia de Sulawesi.

Los dibujos de la cueva de Blombos consisten en seis líneas paralelas cruzadas oblicuamente por otras tres líneas levemente curvas, explica el profesor Christopher Hensilwood, quien estaba al frente del equipo que hizo el descubrimiento y es el director del Centro de Estudios de Conducta Temprana del Homo Sapiens en la Universidad de Bergen, de Noruega.

El profesor Christopher Hensilwood, el arqueólogo al frente del equipo que hizo el descubrimiento, dirige el Centro de Estudios de Conducta Temprana del Homo Sapiens en la Universidad de Bergen, Noruega
El profesor Christopher Hensilwood, el arqueólogo al frente del equipo que hizo el descubrimiento, dirige el Centro de Estudios de Conducta Temprana del Homo Sapiens en la Universidad de Bergen, Noruega

"Una de las líneas queda parcialmente superpuesta al borde un desconchado", le dijo Hensilwood a la revista digital The Conversation. "Esto sugiere que fue hecha después que se le quitara ese pedazo.  El corte abrupto de todas las líneas en las esquinas del fragmento [de piedra] indica que el patrón se extendía originalmente a una superficie mayor, de manera que en su totalidad probablemente haya sido más complejo y estructurado".

El profesor no se atreve a decir que la pieza sea arte, pero la califica de un indudable diseño abstracto, evidencia de la temprana capacidad de los seres humanos para almacenar información fuera del cerebro.

A la pregunta de por qué lo llama "dibujo" y no cree que se trate de una serie de rayones accidentales en la piedra, Hensilwood observa que hay un patrón.

"La presencia de patrones de rayas similares grabados en el mismo nivel arqueológico y en niveles más antiguos sugiere que el patrón en cuestión se reprodujo con diferentes técnicas en diferentes medios", responde el científico.

Es lo que se puede esperar, dice, de una sociedad con un sistema simbólico integrado en diferentes categorías de artefactos.  Es la sociedad que produjo la industria de herramientas del Paleolítico Stillbay, denominada así por los arqueólogos A. J. H. Goodwin y C. van Riet Lowe en 1929.

Pieza hallada por el profesor Hensilwood en la misma cueva de Blombos en 1993
Pieza hallada por el profesor Hensilwood en la misma cueva de Blombos en 1993

"¿Qué significa?  No lo sé", comentó Francesco dÉrrico, arqueólogo de la Universidad de Bordeaux que trabajó con Hensilwood en la investigación, según reporta el diario británico The Guardian. "Lo que sé es que lo que pudiera parecernos muy abstracto a nosotros podría significar algo para la gente de la sociedad tradicional que lo produjo".

Hensilwood conoce la cueva de Blombos desde que era niño.  Su abuelo compró esas tierras para la pesca cuando iba a retirarse en 1961, y el ahora reconocido científico pasaba allí las vacaciones explorando la cueva en busca de artefactos antiguos.

Hensilwood en plena faena con su equipo en la cueva de Blombos
Hensilwood en plena faena con su equipo en la cueva de Blombos

De hecho, cuando Hensilwood dejó el negocio de tiendas por departamentos que tenía la familia para estudiar arqueología en la Universidad de Cape Town, lo hizo animado por aquellas exploraciones de la infancia.  En 1991, mientras preparaba la tesis de doctorado, regresó a Blombos, y ahora el resto es historia.

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