La Armada chilena fiscalizó a la gigantesca flota pesquera china que opera en el Océano Pacífico

Cientos de naves-factoría se mueven en busca de la jibia, el atún y el pez espada

La Armada chilena fiscalizó a la flota pesquera china que opera en aguas internacionales
Más de 300 barcos pescan al norte de la Isla de Pascua.
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La Armada se encuentra atenta a los movimientos de la gigantesca flota pesquera china que actualmente opera al norte de Isla de Pascua -Rapa Nui en lengua vernácula-, afuera de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) chilena, pero dentro del área de responsabilidad de vigilancia que le compete al país.

De acuerdo a información entregada por la institución este fin de semana, una veintena de pesqueros dedicados a la extracción principalmente de la jibia, el atún y el pez espada fueron detectados en el área fiscalizada, mientras otros 300 barcos permanecen todavía más al norte. Y aunque la flota pesca en alta mar y no se han reportado infracciones, lo cierto es que su alto número vuelve necesario mantener una supervisión constante, tal como lo hacen otros países de la región cuando este enjambre de buques-factoría flota pasa frente a sus costas.

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La Armada chilena fiscalizó a la flota pesquera china que opera en aguas internacionales
El avión de la Armada tiene que descender hasta unos 200 metros sobre el nivel del mar para obtener el número de matrícula y verificar qué tipo de labores extractivas están realizando los buques pesqueros.

Vigilancia aérea y marítima

Así las cosas, el viernes pasado un avión de exploración aeromarítima P-3 ACH “Orión”, en conjunto con la fragata “Almirante Cochrane” y el remolcador de alta mar “Galvarino”, se desplegaron a unas 900 millas náuticas de la costa chilena (casi 1,700 kms), logrando observar directamente 21 naves en distintas faenas extractivas y un buque factoría, todos bajo bandera china.

“Nuestra misión es fiscalizar a un grupo de embarcaciones extranjeras que están operando a mil millas del territorio nacional, qué actividades están realizando y determinar adónde se dirigen”, señaló el capitán de fragata y piloto naval Eduardo de la Cerda, según consignó BioBíoChile.

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A fin de lograr la correcta identificación de los barcos, el “Orión” tuvo que descender hasta unos 200 metros sobre el nivel del mar para obtener su número de matrícula y verificar qué tipo de labores extractivas están realizando.

Según el uniformado, durante este tipo de operativos también se intenta lograr comunicación con cada barco fiscalizado, cuyos capitanes no siempre responden. Cuando contestan, la comunicación suele darse en inglés y los funcionarios de la Armada se limitan a anotar los antecedentes de cada barco para entregarlos posteriormente al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y otros organismos fiscalizadores.

“Si están infringiendo alguna norma, se informa a las unidades de superficie para que las controlen in situ”, complementó De la Cerda.

Desde la Armada subrayaron que el monitoreo busca prevenir incursiones no autorizadas a aguas nacionales, proteger los recursos marinos y velar por la seguridad y la normativa ambiental en el área de responsabilidad de búsqueda y rescate de Chile.

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