El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro; y el ministro de Justicia, Sergio Moro, comparecieron juntos este miércoles a un partido del Flamengo en el estadio Mané Garrincha de Brasilia, en una demostración más del apoyo del mandatario al ex juez en medio a las sospechas sobre su actuación en el Lava Jato.

Un video divulgado en las redes sociales muestra a Bolsonaro y Moro juntos y sonriendo en una de las tribunas del estadio en el que Flamengo derrotó al CSA de Alagoas 2 a 0 por la novena jornada del Campeonato Brasileño.

Moro es un reconocido hincha del Atlético Paranaense, actual campeón de la Copa Sudamericana, y ha sido visto varias veces en el estadio tratando de pasar desapercibido mientras observa los partidos.

En el video, el presidente, que luce una gran sonrisa y lleva puesta una camiseta de Flamengo, le regala otra al ex juez, que se la pone por encima de la camisa y la corbata que vestía, mientras el público gritaba su nombre: "¡Moro! ¡Moro!".

El ministro entonces sonríe y saluda a la gente a su alrededor, así como a Bolsonaro, que con esta acción volvió a respaldar al miembro de su Gobierno, aunque todavía mantiene silencio sobre la filtración de los mensajes intercambiados entre Moro y fiscales de la Lava Jato, la mayor operación anticorrupción del país.

Bolsonaro y Moro saludan a la gente (@SIMPRAISA)
Bolsonaro y Moro saludan a la gente (@SIMPRAISA)

El martes, Bolsonaro ya se había reunido con el magistrado y después participado en un ceremonia en la que Moro fue condecorado antes de desplazarse a San Pablo, dónde cerró abruptamente una rueda de prensa al ser preguntado sobre la polémica.

El escándalo tuvo inicio el pasado domingo, cuando un reportaje de la web The Intercept Brasil reveló mensajes que Moro intercambió, en 2016 en su condición de juez, con fiscales de la operación Lava Jato, entre ellos Deltan Dallagnol, quien dirigía el operativo en Curitiba (sur).

Según los mismos, Moro orientó algunas acciones de la investigación contra el ex presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva en un proceso que condujo a su prisión, lo que está expresamente prohibido por la ley.

Los mensajes, transmitidos por Telegram, llegaron al medio dirigido por el periodista estadounidense Glenn Greenwald, a quien el ex analista de la CIA Edward Snowden reveló los programas de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en 2013, gracias a un "hacker" anónimo que intervino los teléfonos de Moro y de algunos fiscales.

Bolsonaro y Moro estuvieron juntos en un partido del Flamengo (O Globo)
Bolsonaro y Moro estuvieron juntos en un partido del Flamengo (O Globo)

Este miércoles, nuevos mensajes divulgados por The Intercept a Bandnews salpicaron hasta al vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia de Brasil, Luiz Fux.

El magistrado habría brindado su apoyo al fiscal Dallagnol y a Moro para el desarrollo de las investigaciones, frente a una posible posición contraria de Teori Zavascki, magistrado relator de la Lava Jato en el Supremo y que murió en un accidente aéreo en enero de 2017.

En un aparte de la conversación, el fiscal Dallagnol señala: "Dijo que contáramos con él para lo que necesitemos, una vez más", a lo que Moro contestó: "Excelente. In Fux we trust". (En Fux confiamos).

En 2017, Moro condenó a Lula a nueve años y medio de prisión acusado de recibir un apartamento en la ciudad costera de Guarujá, en el estado de San Pablo, por parte de la constructora OAS a cambio de beneficios durante su gestión (1 de enero de 2003 – 1 de enero de 2011).

En enero de 2018, un tribunal de segunda instancia ratificó esa sentencia y la amplió hasta los doce años y un mes. Sin embargo, el STJ, la rebajó a ocho años y diez meses en abril pasado.

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