El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega

Nicaragua expulsó a dos misiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), tras acusarlas de actuar de forma "injerencista" y parcializada en su evaluación de la situación del país en el contexto de las protestas contra el régimen de Daniel Ortega, informó este jueves la Cancillería.

"Le comunico la suspensión temporal de la presencia y visita de la CIDH y del Mecanismo de Seguimiento Especial para Nicaragua (MESENI), hasta que se restablezcan las condiciones de respeto a la soberanía y asuntos internos", señala la carta dirigida al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.

De esta manera, el régimen incumple el acuerdo firmado el 24 de junio pasado, mediante el cual se instaló el Meseni para dar seguimiento a las multitudinarias protestas, que fueron brutalmente reprimidas por las fuerzas del régimen.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos lamentó la decisión del Gobierno de Nicaragua, pero aseguró que continuará actuando desde su sede en Washington.

"Meseni seguirá funcionando desde nuestra sede", aseguró en su cuenta de Twitter el secretario ejecutivo del organismo, Paulo Abrão, quien compartió un comunicado de la institución en la que lamentaba el anuncio del régimen sandinista.

Además de la salida del Meseni de forma temporal, Nicaragua también comunicó la "expiración del plazo, objetivos y misión" del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), apuntó la CIDH.

El organismo, autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA), confirmó en un comunicado que el Ejecutivo de Ortega les había notificado esta decisión, así como la suspensión "de visitas de la CIDH".

"La CIDH reitera que la situación en Nicaragua continuará siendo una prioridad (…) y seguirá monitoreando el cumplimiento por parte del Estado nicaragüense de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos contraídas voluntariamente", sostiene en el escrito.

La decisión fue comunicada a los representantes del Meseni y del GIEI en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en Managua, donde fueron citados.

El Meseni llevaba en Nicaragua desde el pasado 24 de junio y tenía el objetivo de vigilar "la situación de derechos humanos", y dar seguimiento a las recomendaciones y medidas cautelares emitidas por la propia CIDH.

El régimen de Daniel Ortega reprime brutalmente a los manifestantes (AFP)
El régimen de Daniel Ortega reprime brutalmente a los manifestantes (AFP)

Para seguir con sus tareas desde Washington, el Meseni "continuará en contacto permanente con las organizaciones de la sociedad civil, movimientos sociales, actores estatales y con las víctimas de violaciones de derechos humanos".

El GIEI, que publicará su informe final sobre la situación en los "próximos días" -según la CIDH-, tiene como meta secundar investigaciones de los hechos violentos sucedidos en este país entre el 18 de abril y el 30 de mayo en base a un acuerdo alcanzado entre la CIDH, la Secretaría General de la OEA y el propio régimen nicaragüense.

Nicaragua está inmersa en una crisis desde el estallido el 18 de abril de unas protestas que buscan la renuncia de Ortega.

La situación ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo a la CIDH, aunque algunos grupos elevan la cifra a 545 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.

Con información de AFP

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