Celestino Cordova
Celestino Cordova

Tras dos huelgas de hambre, el líder religioso mapuche Celestino Córdova consiguió algo inédito en Chile: autorización para dejar la cárcel por dos días para asistir a un ritual en que, según afirman, renovará sus poderes espirituales.

Córdova cumple una condena de 18 años por doble asesinato, pero consiguió de las autoridades el permiso para acudir al acto. De acuerdo con el ministro de Justicia, Hernán Larraín, una de las razones por las cuales se le otorgó esa libertad por 48 horas fue que uno de los hijos del matrimonio de ancianos asesinados, del que se acusó al líder mapuche, se mostró de acuerdo.

Al líder indígena se le señaló por la muerte de Jorge Luchsinger y Vivian Mckay en 2013. Los dos fueron atacados dentro de su hogar por encapuchados que terminaron incendiando la casona donde vivían. Los ancianos murieron calcinados, según las autoridades forenses.

Córdova fue encontrado herido con una bala en el pecho a menos de dos kilómetros del incendio. Exámenes forenses indicaron que Luchsinger alcanzó a disparar su arma corta antes de fallecer.

El crimen ocurrió el 4 de enero en La Araucanía, 700 kilómetros al sur de Santiago, una zona donde abundan los atentados de encapuchados, presumiblemente mapuches, que demandan la devolución de sus tierras ancestrales, según las autoridades.

El líder indígena realizó dos prolongados ayunos en la prisión para exigir el permiso. El primero se extendió por un poco más de 100 días y el último, una huelga de hambre seca, se prolongó por poco más de 50 días.

Córdova hizo "un esfuerzo para hacer posible la autorización" de salida temporal al cambiar sus exigencias iniciales y contar con el consentimiento de los hijos del fallecido matrimonio, señaló Larraín.

En las últimas semanas, varias organizaciones activistas de los derechos humanos expresaron su inquietud por la salud de Córdova, incluso, Amnistía Internacional.

Con información de AP

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