Josep Borrell, canciller español (AFP)
Josep Borrell, canciller español (AFP)

El ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, desaconsejó este lunes viajar a Nicaragua, ya que el país se encuentra "casi en guerra civil", debido a la represión del Gobierno del presidente Daniel Ortega contra los manifestantes opositores, que ha causado casi 351 muertos desde abril pasado.

Borrell mencionó la situación de Nicaragua en una rueda de prensa en Madrid, durante la presentación de una campaña para que los españoles viajen de manera segura al extranjero durante las vacaciones.

En el caso de Nicaragua, subrayó que hay muchos turistas españoles en un país que está "casi en guerra civil".

Manifestantes detrás de una barricada (EFE)
Manifestantes detrás de una barricada (EFE)

Debido a la violencia desatada en el país, Exteriores "desaconseja el viaje" en su página web oficial, en el apartado de recomendaciones de viaje.

"El nivel de riesgo es elevado en todo el país. Ha aumentado la inseguridad como consecuencia del actual conflicto social y político", dice el texto oficial publicado en el sitio.

Es "previsible", continúa, que se sigan registrando manifestaciones y concentraciones de personas, cortes de tráfico, enfrentamientos violentos, paros y cierres de comercios, así como "problemas de abastecimiento de víveres y combustible".

Fuerzas de seguridad leales al Gobierno disparan un AK-47 contra los manifestantes (Reuters)
Fuerzas de seguridad leales al Gobierno disparan un AK-47 contra los manifestantes (Reuters)

Según Exteriores, tanto las autoridades nicaragüenses como la Embajada de España "tienen limitada su capacidad de respuesta en situaciones de peligro", por lo que "deben extremarse las medidas de precaución".

Por esta razón, se recomienda evitar las manifestaciones y concentraciones de personas, mantenerse en contacto con otros españoles, proveerse de agua, víveres, combustible y energía eléctrica para mantener el teléfono celular cargado, y permanecer cerca de la familia en un lugar seguro.

Aun más, la cancillería española del nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recomienda abandonar el país si el motivo de visita es turismo o una permanencia temporal.

El dictador nicaragüense Daniel Ortega y su esposa y vicepresidente Rosario Murillo durante un acto en Managua (Reuters/ Oswaldo Rivas)
El dictador nicaragüense Daniel Ortega y su esposa y vicepresidente Rosario Murillo durante un acto en Managua (Reuters/ Oswaldo Rivas)

La crisis sociopolítica, que se prolonga durante ya más de tres meses, ha dejado entre 277 y 351 muertos y más de 2.000 heridos en el país centroamericano, según diferentes organismos de derechos humanos.

El malestar en Nicaragua se ha ido gestando durante años con denuncias de fraude de la oposición durante los comicios municipales de 2008 y los dos últimos presidenciales, en 2011 y 2016, en los que Ortega se presentó a la reelección, pese a que en un principio lo impedía la Constitución.

En abril la situación estalló con una serie de protestas contra una reforma a la seguridad social encarada por el Gobierno, pero tras la brutal represión contra los manifestantes se ha transformado en una demanda política para exigir la salida del poder de Ortega y de su esposa y vicepresidente, Rosario Murillo.

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